Indignación total en Pedro Brand: organizaciones sociales exigen cancelar el permiso otorgado por el Ministerio de Medio Ambiente a una planta de desechos en el paraje El Aguacate, La Cuaba, un proyecto que amenaza con convertirse en un foco de contaminación masiva.
En un comunicado urgente, la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), Acadisando y el Ircarp se unieron para respaldar a los residentes de La Cuaba, denunciando la falta de transparencia en la aprobación de esta obra que mantiene en alerta a toda la provincia.
Alertan que el proyecto es un crimen ambiental que pone en riesgo crítico los ríos Isabela y Ozama, fuentes de agua vitales que abastecen a más de 4 millones de habitantes en el Gran Santo Domingo.
La comunidad cuestiona duramente cómo Medio Ambiente, cuya misión es proteger los recursos naturales, autoriza una obra que los lugareños denuncian operará como un vertedero a cielo abierto, destruyendo la biodiversidad local.
El liderazgo social advierte que están listos para tomar las calles junto a la Junta de Desarrollo Comunitario La Cuaba, exigiendo al presidente Luis Abinader y a las autoridades ambientales que frenen la contaminación de sus arroyos, ríos y manantiales ante la instalación de esta empresa extranjera.
Representantes civiles elevaron un llamado desesperado al mandatario Luis Abinader y al ministro de Medio Ambiente, Armando Paíno Henríquez, instándoles a escuchar el clamor de la comunidad y la Iglesia Católica en defensa del agua y la vida.
A pesar de las intensas protestas que han sacudido la zona desde septiembre pasado, el ministro Armando Paíno Henríquez confirmó que los permisos ambientales para construir en El Aguacate ya fueron entregados, ignorando el rechazo popular.
Los habitantes de La Cuaba mantienen una férrea lucha, argumentando que el proyecto devastará el potencial ecoturístico de la zona y contaminará irreparablemente su flora y sus recursos hídricos.
Este lunes, la tensión escaló tras una multitudinaria marcha hacia el Palacio Nacional, donde comunitarios y grupos sociales exigieron al Gobierno central una respuesta definitiva para salvar la cuenca alta del Gran Santo Domingo.
La batalla legal inició en 2021 cuando se solicitó la instalación. Aunque en 2023 el Ministerio de Medio Ambiente negó los permisos tras estudios de impacto ambiental negativos, la situación dio un giro inesperado recientemente.
En 2025, un fallo del Tribunal Superior Administrativo ordenó revisar la negativa, abriendo nuevamente la puerta a la construcción de este relleno sanitario en la zona.
El polémico proyecto busca instalarse en un terreno estratégico de más de 1,500 tareas en el corazón de El Aguacate, una zona que los vecinos están decididos a proteger contra viento y marea.























