Blake Lively y Justin Baldoni han llegado a un acuerdo definitivo tras el intenso drama legal que sacudió la producción de la exitosa película It Ends With Us.
Ambas figuras de Hollywood resolvieron el conflicto este lunes, evitando un juicio mediático que prometía sacar a la luz detalles polémicos sobre las acusaciones de Lively, quien aseguraba que Baldoni orquestó una campaña de desprestigio en su contra tras denunciar presunto acoso sexual en el set.
En un comunicado conjunto, los actores expresaron: «Crear conciencia sobre la violencia doméstica es un objetivo que respaldamos. Esperamos que esto ponga fin a la situación y permita que todos sigamos adelante de manera pacífica, fomentando un entorno respetuoso en las redes sociales».
Baldoni, quien dirigió y coprotagonizó el filme, rechazó tajantemente las acusaciones. El actor argumentó que las denuncias de Lively fueron una estrategia para tomar el control creativo total de la producción.
Este acuerdo estratégico frenó un proceso judicial que habría expuesto la cara más oscura de la industria del cine, evitando daños colaterales irreparables para la imagen de ambas estrellas.
En meses recientes, el tribunal ya había desestimado varias de las demandas cruzadas presentadas por ambos artistas.
Las acusaciones de acoso sexual de Lively fueron rechazadas en abril por el juez Lewis J. Liman, quien dictaminó que, bajo la ley federal, ella actuaba como contratista independiente y no como empleada, limitando el alcance legal de sus denuncias.
El magistrado también desestimó anteriormente una demanda interpuesta por Baldoni y su productora, Wayfarer Studios, contra Lively y su esposo, Ryan Reynolds, por presunta difamación y extorsión.
La película It Ends With Us, basada en el bestseller de Colleen Hoover, se convirtió en un fenómeno de taquilla desde su estreno en agosto de 2024.
Lively alegó en su demanda que durante el rodaje, Baldoni tuvo comportamientos inapropiados, invadió su espacio personal en escenas íntimas y presionó por filmar desnudos que no estaban acordados.
Baldoni siempre sostuvo que sus acciones se mantuvieron dentro de los estándares profesionales y el proceso creativo habitual.
Al desestimar los cargos, el juez destacó la complejidad del caso, señalando que los artistas requieren margen para la experimentación creativa dentro del guion sin vivir bajo la amenaza constante de litigios.
El juicio se habría centrado en la supuesta represalia de Baldoni mediante la contratación de un ejército digital para afectar la reputación de Lively, incluyendo la difusión de contenido falso y manipulado en plataformas sociales.
La demanda inicial sostenía que el objetivo era dañar la imagen pública de la actriz y causar un grave perjuicio emocional a su entorno familiar.
Por su parte, la defensa de Baldoni sostuvo siempre que fue Lively quien manipuló su imagen pública, apoyándose en su influencia y sus contactos en el mundo del espectáculo.
Lively alcanzó fama mundial tras proyectos icónicos como Gossip Girl, consolidándose luego en grandes producciones de Hollywood.
Baldoni, conocido por su rol en Jane the Virgin, ha destacado como director y defensor de nuevas masculinidades a través de sus publicaciones y proyectos cinematográficos.























