El fenómeno Victor Wembanyama se creció en el Madison Square Garden, anotando 32 puntos y liderando a los San Antonio Spurs a una victoria épica de 115-111 sobre los New York Knicks. Este triunfo, vital en las Finales de la NBA, acorta la serie 2-1 y mantiene vivas las esperanzas de los Spurs ante una fanaticada neoyorquina que soñaba con el campeonato.
La histórica racha de 13 victorias consecutivas de los Knicks llegó a su fin tras 46 días de dominio. El ambiente en el Garden fue eléctrico y cargado de tensión política, destacando la presencia del expresidente Donald Trump, quien recibió abucheos por parte de los asistentes durante el himno nacional.
A pesar del apoyo local, los Knicks no pudieron contener el despliegue ofensivo de los Spurs. Jalen Brunson, con 32 puntos, y OG Anunoby, con 28, dieron pelea hasta el último segundo, pero los triples decisivos de Stephon Castle y De’Aaron Fox sentenciaron el juego a favor de San Antonio.
Ahora, la serie se pone al rojo vivo. Los Spurs evitan la barrida y buscan empatar este miércoles, aprovechando el impulso emocional de esta victoria en la meca del baloncesto. La fanaticada, que pagó sumas exorbitantes por ver historia, presenció un duelo de alta intensidad que recuerda a las finales de 1999.
Wembanyama se redimió de sus errores previos con un cuarto periodo impecable, sumando 10 puntos en los minutos finales. Con un inicio arrollador, San Antonio silenció al Garden desde el primer cuarto, estableciendo una ventaja que supo gestionar a pesar del intento de remontada de los Knicks.
Con este resultado, la presión se traslada a Nueva York. Los Spurs demostraron que su hambre de gloria es real, dejando claro que nadie puede dar por terminada la serie hasta que el último balón toque el suelo.























