El estelar antesalista dominicano José Ramírez sigue haciendo historia en las Grandes Ligas, acercándose a una marca legendaria que muy pocos han logrado en el béisbol de la MLB.
Mr. La Para está a las puertas del exclusivo club 300-300, una combinación de poder y velocidad que lo consolida como una de las máximas figuras del deporte. De alcanzar la hazaña, el orgullo de Baní se uniría a un grupo selecto de apenas ocho peloteros en toda la historia de las Grandes Ligas.
En lo que va de esta emocionante temporada, el dominicano registra 6 jonrones y 11 bases robadas.
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El estelar de los Cleveland Guardians inició la campaña con 285 cuadrangulares y 287 estafas, necesitando solo 15 jonrones y 13 bases robadas para grabar su nombre en los libros de récords.
Más allá del club 300-300, Ramírez busca una gesta sin precedentes: encadenar tres temporadas seguidas con al menos 30 jonrones y 40 bases robadas, algo nunca antes visto en la historia de la MLB.
El nativo de República Dominicana se ha convertido en el jugador más consistente de la última década, combinando un bateo oportuno y una agresividad en las almohadillas que lo mantienen como la cara indiscutible de Cleveland.
En paralelo, José Ramírez persigue otro hito importante con los Guardians, acercándose al liderato histórico de bases totales, consolidándose como uno de los peloteros más impactantes que ha vestido ese uniforme.
En una era marcada por el poder puro, el estilo de juego de Ramírez resalta por su equilibrio único, demostrando por qué es considerado uno de los mejores jugadores dominicanos de la actualidad.























