Santo Domingo.– Han pasado más de una década desde que una adolescente se hizo viral en República Dominicana con la pegajosa canción que repetía One, two, three, four, five y el inolvidable coro de Ánimo, ánimo, ánimo. Hoy, Francesca Gallucci, quien cautivó a todo el país, ha dado un giro total a su vida: se casó con Cody Rowley en una emotiva ceremonia celebrada en la Iglesia Sagrado Corazón, en Tampa, Florida.
Gallucci, recordada por su éxito viral de 2013, se ganó el corazón del público dominicano gracias a su carisma y al mensaje positivo de su canción, la cual se convirtió en un himno en redes sociales y programas de televisión nacionales.
A sus 26 años, su vida es muy distinta a la de aquella joven promesa musical. Lejos de los escenarios, ha enfocado su futuro en la medicina y el servicio militar.
De acuerdo con publicaciones compartidas en sus redes sociales, en 2024 culminó sus estudios en Medicina Interna en la prestigiosa Emory University. Además, desde abril de 2025, es miembro activo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, destacando por su disciplina y vocación de servicio lejos de la fama.
La noticia de su boda ha generado gran nostalgia en el público dominicano que creció escuchando One, two, three, four, five, tema que sigue siendo parte de la memoria colectiva y la cultura pop de nuestra generación.
Aunque se alejó de la industria musical, muchos seguidores todavía la recuerdan por aquella actitud optimista que transmitía en su canción, cuyo Ánimo, ánimo, ánimo se convirtió en una frase icónica en todo el país.
Su historia es una lección de reinvención. De estrella viral a doctora, integrante de la Fuerza Aérea y ahora esposa, Francesca Gallucci demuestra que el éxito y la felicidad se construyen con determinación, fuera de los focos.
Para los dominicanos que recordamos con cariño su éxito, verla en esta nueva etapa es mucho más que una boda: es el cierre de un ciclo inolvidable y el comienzo de un futuro brillante para la joven que puso a bailar a todo un país.























