El descontrol en el sector de los juegos de azar es alarmante. Cristian Guzmán, secretario general de Fenabanca, reveló que en República Dominicana se apuestan más de RD$400 millones diarios en bancas de lotería, una cifra que asciende a los RD$146,000 millones anuales, moviendo una fortuna en la informalidad.
Esta gigantesca suma es producto de la proliferación desmedida de bancas ilegales que operan en todo el país. Guzmán fue contundente al señalar que muchos de estos negocios clandestinos son propiedad de legisladores, aunque evitó dar nombres específicos por el momento.
El ejecutivo arremetió contra la Dirección de Casinos del Ministerio de Hacienda, acusándolos de ser inoperantes y de no contar con los controles necesarios para detener este mercado negro que desafía la ley dominicana.
Guzmán advirtió que el movimiento de dinero podría ser mucho mayor, ya que la comercialización de números a domicilio mediante verifones opera sin supervisión. Según denuncias, muchos usuarios que ganan hasta RD$200 mil nunca reciben su dinero porque estas plataformas carecen de respaldo legal.
Es importante destacar que estas cifras millonarias no incluyen los casinos ni las bancas deportivas, sectores donde el flujo de capital es todavía más exorbitante.
Regularización en la mira
Sobre los intentos del Estado por poner orden, Guzmán recordó el proceso iniciado en 2022 con el decreto 63-22, que logró registrar unas 30,974 bancas. No obstante, criticó que el presidente Luis Abinader tenga que intervenir constantemente con decretos, lo que a su juicio demuestra una falta total de confianza en la gestión de la Dirección de Casinos.
Recientemente, el decreto 197-26 busca retomar el ordenamiento del sector. Guzmán reconoció la voluntad política del mandatario para frenar el desorden, señalando la creación de un nuevo organismo consultivo que ya está tomando decisiones clave.
Una de las medidas más fuertes que se proponen es eliminar la resolución 019-2023 para quitarle el poder a la Dirección de Casinos y trasladar la autoridad al nuevo consejo, buscando mayor transparencia.
Al ser presionado sobre los congresistas vinculados al negocio, el dirigente empresarial prefirió mantener la cautela, pero enfatizó que la cantidad de bancas irregulares ya supera a las legales, asfixiando a los empresarios que sí cumplen con sus obligaciones ante el Estado.























