El presidente Donald Trump, fiel seguidor de los New York Knicks desde hace años, confirmó que planea asistir a un partido de las Finales de la NBA en el mítico Madison Square Garden la próxima semana, tras recibir una invitación directa del dueño del equipo.
Tras declararse un gran admirador de la franquicia y de su propietario, James Dolan, Trump afirmó este jueves que estará presente al menos en un encuentro. De concretarse, la NBA estima que se convertiría en el primer presidente en ejercicio en asistir a un juego de unas Finales de la liga.
“La respuesta es sí; me invitó, así que iré”, dijo Trump sobre la invitación de Dolan. En declaraciones a la prensa en el Despacho Oval, Trump adelantó que tiene en mente el tercer partido el lunes, sin descartar el cuarto el miércoles. “Quizás juegue los dos”, bromeó.
Trump, quien gestiona actualmente tensiones en Irán, conflictos en el Congreso y la cercanía de las elecciones de mitad de mandato, aseguró que no perdió detalle del primer partido el miércoles, donde los Knicks derrotaron a los San Antonio Spurs tomando la delantera 1-0 en la serie final.
“Me perdí la parte central porque estaba en reuniones con generales toda la noche, pero vi el cierre del juego y fueron dominantes”, dijo Trump. “Realmente asombroso”.
Al ser consultado sobre sus planes, Trump ofreció un análisis del juego, elogiando el nivel de los Knicks. Tras un evento sobre la industria del carbón en Estados Unidos, el mandatario admitió que el inicio fue complicado, pero felicitó al equipo por la estrategia aplicada para frenar a Victor Wembanyama, la superestrella de los Spurs.
“Me pregunto: ¿cómo se defiende a este tipo? Mide 2,26 metros y tiene un tiro increíble, ¿verdad? Pero siempre encuentran la manera. Son realmente geniales”, resaltó.
La NBA señaló que ningún presidente en funciones ha estado en unas Finales, aunque el comisionado Adam Silver recordó que exmandatarios sí han asistido. Silver enfatizó que el vínculo de Trump con los Knicks es de larga data, previo a su carrera política.
“Donald Trump era un gran aficionado de los Knicks desde antes de ser candidato”, dijo Silver. “Estuve con él en muchos juegos en aquellos tiempos y asistía a los drafts en el Madison Square Garden”.
Silver reiteró que el deporte debe ser un factor de unión ante la polarización política. “Podemos destacar lo que tenemos en común, no lo que nos separa”, aseguró. “Trump es un neoyorquino de pura cepa, y me entusiasma que quiera ser parte de la alegría que rodea a este equipo”.
El comisionado reconoció que la visita presidencial requerirá un despliegue de seguridad sin precedentes en el Madison Square Garden, lo que implica ajustes logísticos para los fanáticos dominicanos y el resto de los asistentes. “Creo que los aficionados lo entienden perfectamente; reconocen que esto realza la magnitud histórica del evento”, concluyó Silver.























