El camino de los San Antonio Spurs hacia las finales de la NBA ha sido una verdadera montaña rusa de emociones.
Aunque dominaron en casa durante la primera ronda contra Portland, sufrieron para avanzar. La historia se repitió ante Minnesota y, en las finales de la Conferencia Oeste, lograron una remontada épica tras estar contra la pared ante Oklahoma City, eliminando al vigente campeón en siete juegos de infarto.
Ahora, en la gran final, la presión es máxima. Tras perder el primer partido frente a los New York Knicks, la adversidad vuelve a tocar la puerta de los texanos.
“Hemos sido consistentes en superar obstáculos”, declaró el jueves el coach de los Spurs, Mitch Johnson, de cara al segundo encuentro este viernes. “Algo que aprendimos en estos playoffs es que las series son largas. Todo cambia en un abrir y cerrar de ojos, ya sea por el estado físico de los jugadores o el momento de forma. Los equipos que llegan a esta instancia saben evolucionar y ajustar sobre la marcha”.
Ese ajuste es obligatorio si los Spurs quieren marcharse a Nueva York con la serie igualada.
Bajo porcentaje en triples
En el arranque de la serie, el equipo lució irreconocible: apenas un 36% de acierto en tiros de campo, un preocupante 26% en triples (fallando 32 de 43 intentos) y una defensa que permitió 50 puntos en la pintura. Los Knicks capitalizaron cada error, pero en San Antonio confían en recuperar su nivel.
“La razón de la derrota no fue táctica”, sentenció la estrella de los Spurs, Victor Wembanyama. “Necesitamos afrontar el juego con otra mentalidad. Solo debemos ser nosotros mismos y jugar nuestro estilo”.
¿Qué es lo normal para Wemby?
“Normal significa confiar en el compañero, en el plan de juego y en el sistema que nos trajo hasta aquí, sin depender de individualidades para salvar el día”, explicó el fenómeno francés. “Hemos tenido éxito toda la temporada jugando así. No hay razón para cambiar ahora que estamos en la gran final”.
Para los Spurs, el diagnóstico está claro y las áreas a mejorar son evidentes.
Los Knicks, en modo arrollador
Para el conjunto de Nueva York, el panorama es radicalmente distinto.
Suman 12 victorias consecutivas en esta postemporada, igualando marcas históricas que solo los Spurs de 1999 y los Warriors de 2017 lograron antes de coronarse campeones. Pese al favoritismo, Jalen Brunson, quien brilló con 30 puntos en el primer duelo, mantiene los pies en la tierra.
“Se trata de ser un 1% mejores cada día”, afirmó Brunson. “Incluso en las victorias, siempre hay algo que aprender y áreas donde debemos seguir trabajando para alcanzar el objetivo”.
Aunque los Knicks tuvieron largos descansos tras barrer a Filadelfia y Cleveland, han demostrado estar listos. Sin embargo, Mikal Bridges reconoce que el nivel subirá en el segundo enfrentamiento.
“No creo que hayamos jugado nuestro mejor baloncesto todavía”, admitió Bridges. “Sabemos que el segundo juego será mucho más físico y emocional. Estamos encontrando nuestro ritmo y venimos por más”.
Los Spurs saben que caer 2-0 sería un golpe durísimo antes de viajar a la Gran Manzana. Pero si algo han demostrado estos playoffs es que este equipo tiene carácter.
“Es tranquilizador saber que no estamos aquí por casualidad”, concluyó Wembanyama. “Hemos superado situaciones raras y complicadas. Lo mejor de este grupo de 18 jugadores es su capacidad de resistencia”.























