FILADELFIA.- El orgullo dominicano Cristopher Sánchez está en modo leyenda. El lanzador criollo es tan amigo de su compatriota Marcell Ozuna que, antes del duelo, el «Oso» le prometió un jonrón. Pero el resultado fue muy distinto: Sánchez lo ponchó cuatro veces y el as de los Phillies terminó con 13 abanicados en una joya de pitcheo el pasado 16 de mayo.
“No fue buena idea hacerlo enojar”, bromeó su receptor JT Realmuto.
Con una combinación letal de sinker, slider y un cambio de velocidad que tiene a las Grandes Ligas de rodillas, el zurdo dominicano dominó mayo sin permitir una sola carrera, una racha histórica que llena de orgullo a la República Dominicana.
Sánchez cerró el mes con marca de 4-0 y 45 ponches en 39 entradas, pulverizando un récord de la franquicia que permanecía intacto desde hace 115 años.
Su dominio ha sido absoluto, acumulando 44 2/3 entradas consecutivas en blanco antes de su duelo contra San Diego, superando la histórica marca de 1911 de Grover Cleveland Alexander. Ahora, el dominicano apunta al récord absoluto de la MLB: las 59 entradas sin permitir carreras del legendario Orel Hershiser en 1988.
“Animo a cualquiera a que tenga un momento que le cambie la vida”, dijo Hershiser sobre el fenómeno dominicano. “Es un lanzador realmente especial. Lo está logrando todo”.
Tras un inicio difícil de 9-19, los Phillies han resurgido gracias a un Sánchez intratable, quien bajo la dirección de Don Mattingly, registra una efectividad de 1.47, la mejor de toda la gran carpa. El dominicano, subcampeón del Cy Young en 2025, está demostrando que su contrato de 104 millones de dólares es una inversión maestra.
Sánchez, quien llegó a los Phillies en un cambio desde Tampa Bay que pasó desapercibido, se ha convertido en el nuevo ídolo de Filadelfia. Su cambio de velocidad, que promedia 86.5 mph, es un dolor de cabeza para los bateadores rivales, que apenas le batean para .153.
El dominicano ahora sueña con el Juego de Estrellas en julio, donde podría ser el abridor estelar. Cada entrada que lanza es un paso más hacia la grandeza, mientras toda la fanaticada dominicana sigue de cerca cada uno de sus pitcheos, esperando que alcance las 60 entradas en blanco para hacer historia en el béisbol.
Si logra superar el récord de Hershiser, el propio exlanzador asegura que será un honor, tratándolo con el respeto que la leyenda Don Drysdale tuvo con él en su momento.
Por. Dan Gelston























