Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader encendió este miércoles la ilusión de todo un país al encabezar en el Palacio Nacional el inicio de la ruta de la antorcha de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, un evento histórico que rinde tributo al inolvidable Juan Ulises Wiche García Saleta, padre del olimpismo dominicano.
La actividad marcó el lanzamiento oficial de la Ruta Wiche García Saleta: la llama de los valores, un emocionante recorrido que encenderá el orgullo nacional en cada provincia hasta llegar a la gran fiesta deportiva del 24 de julio al 8 de agosto de 2026.
Durante el acto, el mandatario resaltó que el deporte es la herramienta más poderosa para transformar nuestra juventud y fortalecer la identidad dominicana, confiando en que esta llama sea un símbolo de victoria y esperanza para las próximas generaciones.

Que viva el deporte y que viva la República Dominicana, proclamó el jefe de Estado, tras recibir con entusiasmo el fuego que iluminará el camino hacia Santo Domingo 2026.
La ceremonia estuvo cargada de emotividad cuando el medallista olímpico Gabriel Mercedes portó la antorcha, entregándola a Bernardita García Smester, hija de Wiche García Saleta, en un momento que conectó el pasado glorioso del deporte dominicano con su futuro prometedor.
El recorrido de la llama contó con la presencia de figuras clave como la alcaldesa Carolina Mejía, el ministro de Deportes Kelvin Cruz, Luisín Mejía de Centro Caribe Sports, el presidente del comité organizador José Monegro, el titular del COD Garibaldi Bautista y la destacada pesista olímpica Crismery Santana.
José Monegro, presidente del Comité Organizador, reafirmó que estos serán los mejores juegos de la historia, diseñados para sembrar valores de disciplina y éxito en el corazón de los dominicanos.
Por su parte, Luisín Mejía Oviedo destacó el compromiso total del presidente Abinader para garantizar que República Dominicana brille ante el mundo en este magno evento deportivo regional.
El homenaje reafirmó la importancia histórica de Wiche García Saleta, el visionario que cambió las reglas del juego para que el país se convirtiera en una potencia deportiva en el Caribe.





















