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El politólogo Luis González advirtió que el punto más crítico del acuerdo migratorio firmado entre República Dominicana y Estados Unidos es la falta de transparencia sobre la ubicación y el estatus de los deportados en tránsito que llegarán al país.
“Lo que debemos vigilar con lupa es dónde se van a establecer esas personas y bajo cuáles condiciones, para evitar que esto se convierta en una crisis migratoria o un conflicto de derechos humanos en suelo dominicano”, expresó González al analizar el polémico acuerdo dado a conocer el 12 de mayo.
Politólogo, Luis González
El especialista aclaró que el documento “no es un tratado, sino un memorándum técnico de cooperación, no vinculante, que puede ser cancelado en cualquier momento por cualquiera de las partes”, amparado en la Convención de Viena de 1969.
El canciller Roberto Álvarez a la izquierda durante el encuentro de medios
El catedrático valoró que el canciller Roberto Álvarez descartara la llegada de personas con antecedentes penales y calificara la medida como transitoria, pero insistió en que el Estado dominicano debe mantener un control absoluto sobre estos migrantes para garantizar que no terminen siendo indocumentados en nuestro territorio.
El analista recordó que la cooperación con Estados Unidos es fundamental por la relación estratégica, considerando que el 60 por ciento de nuestras exportaciones dependen de ese mercado y que las remesas enviadas por la diáspora dominicana son un pilar vital para la economía nacional.
Finalmente, González llamó a otorgar un voto de confianza al Gobierno dominicano para colaborar con un aliado estratégico, siempre que se blinde la soberanía nacional y la voluntad del pueblo, reiterando que la fiscalización sobre el manejo de los deportados será determinante para prevenir riesgos sociales en el país.























