Asociaciones ambientalistas se unieron este lunes para celebrar una feria de reciclaje creativa, exhibiendo piezas únicas elaboradas con lilas rescatadas del río Ozama, plástico, neumáticos y residuos orgánicos, demostrando que la basura puede transformarse en arte.
Euren Cuevas Medina, director ejecutivo del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (Insaproma), explicó que el evento conmemora el 25 aniversario de la entidad y el Día Mundial del Reciclaje, destacando la urgencia de cambiar nuestra relación con los desechos en República Dominicana.
“Nos unimos para hacer un llamado urgente a las autoridades; hoy solo reciclamos alrededor del 10% de los residuos sólidos que producimos en el país. Esto no debe ser un problema, sino una oportunidad de desarrollo económico para miles de dominicanos”, manifestó durante la exposición realizada en el Club de los Billeteros en Santo Domingo Este.
El activista resaltó que cada pieza artesanal fue creada con materiales recuperados directamente del río Ozama, buscando crear conciencia sobre la contaminación y fomentar una economía circular en la nación.
Proceso de realización de las carteras.
“Limpiar el Ozama es posible si implementamos políticas de Estado serias. Al comprimir y reusar plásticos, podemos alcanzar hasta un 80% de reciclaje en el país, transformando el desperdicio en una solución real para el medio ambiente”, agregó.
Cuevas instó al Gobierno dominicano a impulsar políticas públicas que conviertan los residuos sólidos en un motor para la producción nacional.
“En República Dominicana ya no necesitamos más vertederos a cielo abierto. Es momento de aplicar la cultura de las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar. Los residuos no son basura cuando hay visión de negocio y compromiso ambiental”, enfatizó.
Conconetes hechos con pajas de coco.
La feria exhibió una innovadora gama de productos, desde carteras y gorros hechos con lilas secas del Ozama, hasta decoraciones del hogar con plástico reciclado. También destacaron alimentos como conconetes preparados con paja de coco, demostrando que esta iniciativa educativa, que llega incluso a las escuelas y centros de capacitación, es una alternativa real para un futuro más sostenible en RD.























