En diciembre de 2025, el Poder Ejecutivo depositó en el Senado el proyecto de ley para la reforma policial que, cuatro meses después de su sometimiento formal, no ha pasado de los trámites iniciales y se vislumbra como otra de las iniciativas en peligro de perimir, dejando en el aire la tan esperada transformación de la Policía Nacional.
La comisión especial que estudia la pieza se reunió este martes por más de dos horas y admitió que, pese a tener cuatro meses con la propuesta, apenas avanza en la etapa de lectura completa, dejando pendientes los debates, la redacción del informe y las votaciones internas que requiere un tema tan sensible para la seguridad ciudadana.
El presidente de la comisión especial, el senador Franklin Romero, confirmó que el equipo que dirige apenas ha leído hasta el artículo 40, de los 315 que contiene la ambiciosa propuesta de ley.
El proceso legislativo, según confesó, suma tres semanas enfocadas únicamente en la lectura, a pesar de que el proyecto reposa en el Senado desde finales del año pasado.
Al ser cuestionado sobre el marcado retraso, Romero lo atribuyó a la sobrecarga de trabajo y al choque de agendas entre las distintas comisiones en el Senado, que obliga a los congresistas a dividirse entre múltiples equipos simultáneamente.
«Pensábamos avanzar más rápido, pero dada la cantidad de comisiones que tenemos, se nos ha hecho cuesta arriba concluir con la lectura de este proyecto», acotó el senador de la provincia Duarte.
- En ese sentido, explicó que los 32 senadores deben repartirse entre 23 comisiones permanentes y especiales para avanzar con el grueso de proyectos en carpeta, lo que provoca que, para la reforma policial, solo se destinen una o dos reuniones por semana.
«Yo mismo estoy en siete comisiones permanentes y varias especiales. La carga de trabajo es sumamente pesada», agregó el legislador.
Además de los choques de agenda, otro factor que frenó el avance fue la pausa legislativa provocada por el cierre de la pasada legislatura el 12 de enero, deteniendo las labores hasta el 27 de febrero.
El proyecto de reforma policial ya suma dos legislaturas en los archivos del Senado. Según la Constitución, los proyectos tienen vigencia de dos legislaturas. Si no son aprobados en ese lapso, perimen y deben ser reintroducidos y estudiados desde cero, lo que significaría un retroceso total en los planes de seguridad del Estado.
La reforma policial, tal como avanza, corre un serio riesgo de perimir, ya que aún le falta un largo camino en el Senado y luego deberá cumplir todo el proceso en la Cámara de Diputados antes de convertirse en ley.
¿Qué busca la reforma?
La propuesta es una de las piezas clave impulsadas por el presidente Luis Abinader en su segundo mandato, junto a otras reformas estructurales que el Gobierno busca concretar.
El proyecto establece en su artículo 147 que los agentes tienen prohibido realizar labores de seguridad privada en entidades del Estado, salvo excepciones muy puntuales y bajo estricta autorización del Ministerio de Interior y Policía.
La iniciativa, que plantea una reestructuración total del modelo policial, redefine el uso de la fuerza bajo principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, buscando cambiar la percepción de la ciudadanía hacia los agentes.
Asimismo, propone la creación del Centro Nacional de Estándares de la Profesión Policial, entidad que será responsable de certificar competencias y controlar el desempeño de todo el personal que porte el uniforme.






















