SANTIAGO.- ¡Hazaña histórica! El debutante Salcedo FC se coronó campeón de la Liga Dominicana de Fútbol (LDF 2025-2026) tras una final de infarto contra el Cibao FC. A pesar de caer 2-1 en el partido de vuelta, el global de 3-2 le dio el título a los nuevos monarcas en una jornada inolvidable celebrada en el estadio del conjunto naranja, en honor a la memoria del doctor José Rafael Abinader.
El momento de gloria llegó cuando espiraban los 90 minutos reglamentarios: Daniel Flores anotó el gol decisivo que silenció el estadio y sentenció el campeonato a favor del Salcedo FC.
La tensión fue máxima. Salcedo FC llegó con ventaja de 2-0 tras la ida, pero el Cibao FC, con su casta de campeón, se volcó al ataque logrando un 2-0 parcial gracias a las dianas de Javier Roces al minuto 75 y Rivaldo Correa al 88, igualando el global 2-2.
Con esta victoria, el conjunto celeste destrona al rey de la LDF, que acumulaba una hegemonía impresionante de cuatro títulos consecutivos y cinco en su vitrina.
Tras 10 torneos ausente, Salcedo regresó al campeonato 11 para hacer historia, regalándole una gesta épica a la Provincia Hermanas Mirabal, que recibió a sus héroes en una caravana triunfal desde Santiago.
El camino al éxito no fue fácil: el club clasificó entre los 6 mejores de la serie regular, superó la Liguilla, avanzó en semifinales y finalmente alzó la copa en una final para los libros de récords.
Tras la entrega de medallas por parte de Milton Ray Guevara, presidente de la LDF, y otras autoridades, el capitán Carlos Rossell levantó la copa, dedicando el trofeo a su hijo fallecido, en un acto cargado de emotividad.
Cibao FC y Salcedo FC aseguraron su boleto para el próximo Torneo de Clubes de la Concacaf 2026, reafirmando el nivel del fútbol dominicano.
El duelo táctico entre los estrategas Junior Scheldeur (Cibao FC) y Arturo Berroa (Salcedo FC) se mantuvo intenso hasta el pitazo final, con ambos equipos dejando el alma en el terreno de juego.
El ambiente en el estadio fue una verdadera fiesta del fútbol nacional. Con gradas a reventar, lluvia de bengalas naranjas y azules, y el sazón del merenguero El Prodigio en el saque de honor, el evento demostró que la pasión por el balompié crece sin freno en República Dominicana.























