El Conep salió al frente tras la advertencia de Estados Unidos sobre las cadenas de suministro en República Dominicana. Ante el informe de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR), el gremio defendió los estándares de trabajo en el país y descartó que se trate de una sanción específica contra la nación.
El documento estadounidense alerta sobre la prevención del trabajo forzoso e incluye al país en una lista de 60 economías bajo revisión, lo que genera incertidumbre sobre posibles aranceles a productos dominicanos.
La entidad empresarial aclaró que el informe no es un ataque directo, sino parte de una fiscalización global. En este sentido, el Conep ratificó su respaldo al Gobierno dominicano, que ya mantiene mesas de diálogo técnico con Washington para aclarar la situación.
El riesgo latente radica en posibles recargos arancelarios de entre el 10 % y el 12.5 % si las autoridades estadounidenses consideran que no hay avances suficientes en la supervisión laboral.
Aunque por ahora no hay sanciones inmediatas, la noticia mantiene en alerta al sector exportador dominicano. La medida obliga a elevar los controles y reforzar la transparencia en las cadenas de suministro para evitar que el comercio local se vea afectado.
Ante este escenario, el Conep aseguró que se trabaja de cerca con las autoridades dominicanas para entregar toda la documentación necesaria que certifique el cumplimiento de las normativas laborales locales.
El objetivo central del sector privado es evitar que el mercado dominicano sea penalizado y garantizar que las exportaciones sigan fluyendo hacia Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, bajo condiciones justas y claras.























