Nueva York. Alerta mundial por el agresivo brote de ébola en África central, que según proyecciones de salud de Estados Unidos, podría superar los 20.000 casos. La magnitud de esta crisis sanitaria dependerá de la capacidad de los organismos internacionales para aislar a los infectados y contener el virus antes de que se descontrole.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advirtieron este viernes sobre una serie de escenarios críticos, proyectando entre 10.000 y más de 20.000 personas contagiadas.
De confirmarse estas cifras, el panorama se acercaría peligrosamente a la devastadora epidemia de 2014-2016 en África occidental, que cobró más de 11.000 vidas y registró más de 28.000 contagios en todo el mundo.
Sin intervenciones contundentes de salud pública, los modelos indican que es posible un brote de magnitud histórica, advirtió en rueda de prensa el doctor Satish Pillai, gerente de incidentes de la respuesta al ébola de los CDC.
Jennifer Nuzzo, directora del Centro de Pandemias de la Universidad Brown, señaló que los datos confirman una preocupación constante: este brote sigue una trayectoria peligrosa si no se intensifican las acciones para detener el avance de la enfermedad.
No obstante, la experta aclaró que es complejo predecir el comportamiento del virus. No hay que sobredimensionar cifras específicas, ya que realizar proyecciones precisas es un reto cuando los datos disponibles son limitados, añadió.
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Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África notificaron este viernes cerca de 400 casos confirmados y 63 muertes, aunque expertos temen que la cifra real sea mayor debido a casos no detectados ni reportados oficialmente.
El virus, que se transmite mediante fluidos corporales como vómito, sangre y semen, no cuenta actualmente con vacunas ni tratamientos específicos para la variante Bundibugyo, la cual presenta una alta tasa de mortalidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró en mayo que este brote representa una emergencia sanitaria internacional. Aunque se sospecha que las infecciones iniciaron en febrero, los diagnósticos iniciales confundieron el patógeno con otros tipos de virus.
La situación humanitaria se agrava por el conflicto armado en la República Democrática del Congo, donde grupos rebeldes y facciones afiliadas al Estado Islámico provocan desplazamientos masivos que dificultan la contención del virus.
Nuzzo indicó que el riesgo para Estados Unidos es bajo actualmente, descartando una propagación masiva en suelo estadounidense, una evaluación compartida por los CDC en un informe reciente.
Para mitigar riesgos, Washington implementó restricciones de entrada para viajeros provenientes de Congo, Uganda o Sudán del Sur, además de establecer protocolos estrictos en cuatro aeropuertos clave para los ciudadanos estadounidenses que visitan la zona.
El informe de los CDC analiza cómo el éxito en el aislamiento temprano de los infectados es el factor determinante para evitar una catástrofe global de salud.
OMS recomienda tratamientos con anticuerpos contra ébola
Bajo estimaciones que sugieren que el 20% de los infectados fueron aislados antes de finales de mayo, las simulaciones proyectan al menos 20.000 contagios y 4.000 fallecimientos en un lapso de tres meses en el continente africano.
Pillai admitió que la tasa real de aislamiento es incierta, situándose probablemente en el rango inferior de los modelos simulados.
Aumentar la eficiencia del aislamiento al 50% o 70% podría reducir el impacto, manteniendo los casos cerca de los 10.000, según los CDC. Sin embargo, advirtieron que si la cifra real de muertes fuera superior a la reconocida, el panorama sanitario podría empeorar considerablemente.























