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A un año y dos meses de la tragedia del Jet Set que dejó 236 fallecidos, el desgarrador testimonio de Remberto Durán revela detalles estremecedores. Según cuenta, el colapso del techo pudo evitarse, pues 40 minutos antes del derrumbe ya caían escombros en el centro de diversión.
Me cae el escombro 40 minutos antes del desplome, relató Durán durante una misa en la zona cero, recordando la noche que cambió su vida y la de cientos de familias dominicanas.
El sobreviviente detalló que el incidente ocurrió cerca de las 11:45 de la noche cuando se dirigía al baño: Me cayó un escombro de unas 18 o 20 pulgadas que me partió el hombro.
A pesar de ser auxiliado y de que advirtieron a la administración sobre el peligro inminente, la fiesta continuó. Gregory Adamez, testigo clave del caso, le habría advertido directamente a Maribel sobre la gravedad de la situación, pero la advertencia fue ignorada.
Gregory fue donde Maribel a decirle lo que me pasó para que la fiesta fuera suspendida. Le advirtió que lo que le pasó a Remberto iba a seguir ocurriendo y que habría muertos, pero no la suspendieron, aseguró Durán.
El costo de esa negligencia fue fatal. La esposa de Durán falleció bajo los escombros y él quedó atrapado durante ocho horas. Hoy, a pesar de las secuelas físicas que incluyen seis cervicales rotas y varias cirugías, confiesa que el dolor emocional es insoportable.
Todavía yo no puedo dormir. Los aullidos de ese momento son imborrables, expresó con dolor al recordar la pesadilla que vivieron los asistentes al Jet Set esa noche.
Durán, quien ahora cría a sus tres hijos pequeños tras perder a su esposa, exige que se haga justicia y lamenta que, a pesar de las señales claras de colapso, no se tomara ninguna medida para salvaguardar la vida de los asistentes.
Nadie conocía la realidad del Jet Set. Si la hubiésemos conocido, nadie viene ahí, sostuvo, cuestionándose por qué sobrevivió él mientras su compañera de vida perdió la existencia en una tragedia que pudo evitarse.























