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El dirigente social Francisco Miguel Herrera advierte que la crisis financiera que enfrentan muchos dominicanos al llegar a su jubilación o retiro es el resultado directo de la falta de educación económica durante su etapa productiva.
Ante esta alarmante realidad, instó a las autoridades gubernamentales y a las entidades bancarias del país a crear programas de capacitación en finanzas personales para los trabajadores.
Asegura que, aunque la Ley 87-01 y el Código de Trabajo buscan proteger al empleado, estas normas llegan tarde cuando ya existe un conflicto. Es urgente prevenir problemas como el sobreendeudamiento y el peligroso hábito de recurrir a préstamos informales al 20%, una práctica que destruye el bienestar familiar en República Dominicana.
El politólogo resaltó cifras preocupantes: el 52% de los ciudadanos teme no cubrir sus deudas, el 24% depende de sus ahorros y el 21% debe recurrir a préstamos con familiares. Además, la inflación y la inestabilidad laboral se mantienen como las mayores angustias financieras del dominicano promedio.
“Recibí a un trabajador con una suspensión laboral de una reconocida empresa de San Francisco de Macorís. Su caso me llevó a una reflexión profunda sobre la vulnerabilidad de nuestra clase trabajadora”, relató.
Herrera lamentó que tras décadas de servicio, muchos ciudadanos lleguen a la vejez con deudas acumuladas, terminando en condiciones de pobreza extrema por no saber administrar sus ingresos durante su vida activa.
“Este trabajador sirvió 33 años en la misma empresa con un sueldo ajustado. Al preguntarle qué hizo para prepararse ante una eventualidad, solo bajó la mirada y confesó: la verdad, nada. Esa respuesta es la realidad de miles de dominicanos que hoy enfrentan la incertidumbre al terminar su vida laboral”, concluyó.























