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El Ministerio Público solicitó prisión preventiva contra un cabo de la Policía Nacional acusado de matar involuntariamente a un teniente coronel retirado de la institución, en un trágico suceso ocurrido en el sector La Ciénaga, Santo Domingo.
El imputado, identificado como el cabo Elpidio Antonio Acosta, fue arrestado en flagrante delito tras el incidente donde perdió la vida el oficial retirado Carmelo Polanco, quien fue impactado por un proyectil mientras celebraba el cumpleaños de su madre.
La procuradora Santa Matilde Reyes Valenzuela, del Departamento de Asuntos Internos, detalló que el hecho ocurrió la noche del pasado 10 de mayo, cuando la víctima compartía con sus familiares en el referido sector de la capital.
Según la investigación, una patrulla de la unidad Topo, compuesta por el imputado y otros tres agentes, realizaba labores de vigilancia en la zona en búsqueda de un sospechoso cuando se produjeron las detonaciones desde el vehículo oficial.
La investigación establece que, al pasar frente a la vivienda donde se desarrollaba la actividad familiar, se escucharon dos disparos desde la patrulla policial, resultando herido de gravedad el teniente coronel retirado Carmelo Polanco.
Posteriormente, los agentes trasladaron a la víctima hacia el Hospital Docente de la Policía Nacional, donde fue intervenido quirúrgicamente y falleció a consecuencia de la herida de arma de fuego recibida.
El Ministerio Público señala que el cabo Acosta entregó su arma de reglamento alegando que el disparo se produjo mientras manipulaba el equipo, una versión que será contrastada en los tribunales.
Durante la inspección técnica en la escena, las autoridades confirmaron que el disparo fue efectuado desde el interior de la unidad policial, atravesando la carrocería del vehículo hacia el exterior.
Asimismo, análisis practicados por la Policía Científica detectaron residuos de pólvora en el arma asignada al agente, vinculándolo directamente con el suceso mortal en La Ciénaga.
De igual forma, el informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó que el proyectil extraído del cuerpo de la víctima coincide con las pruebas balísticas realizadas al arma de reglamento ocupada al imputado.
El Ministerio Público ha calificado el caso como homicidio involuntario, conforme a lo establecido en el artículo 319 del Código Penal Dominicano, y busca que se imponga la medida de coerción de prisión preventiva.























