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La Corte Nacional de Justicia de Ecuador inició este lunes el histórico juicio del Caso Sinohydro, donde el expresidente Lenín Moreno figura como principal acusado por cohecho, tras presuntamente recibir millonarios sobornos de la gigante estatal china durante la edificación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, obra emblema de la era de Rafael Correa.
El exmandatario, quien reside en Paraguay como comisionado de la OEA, es investigado por recibir junto a su círculo familiar más de un millón de dólares, como parte de una trama de corrupción que suma 76 millones de dólares en coimas pagadas por la constructora china para asegurar la adjudicación del proyecto de 1.500 megavatios.
En total son 21 los procesados en este escándalo judicial, incluyendo a Rocío Gonzáles, esposa del exjefe de Estado, su hija Irina Moreno, hermanos, cuñados y otros exfuncionarios del sector eléctrico, además del exembajador de China, Cai Runguo, quien permanece ausente del proceso.
El tribunal especializado en delitos de corrupción de la CNJ autorizó al exmandatario a comparecer de forma remota por razones de salud, aunque ratificó que su abogado, David Meza, debe estar presente obligatoriamente en la sala de audiencias durante todo el proceso penal.
Moreno llegó el pasado viernes a Quito para enfrentar el juicio, tras haber cumplido con comparecencias periódicas ante la embajada de Ecuador en Asunción mientras avanzaban las pesquisas de la Fiscalía General del Estado.
El caso estalló en 2019 tras la revelación periodística de La Fuente, que destapó una red de cuentas en paraísos fiscales, propiedades de lujo en España y una compleja triangulación financiera vinculada a la empresa offshore INA Investment, la cual habría sido utilizada para ocultar los pagos ilegales recibidos durante su gestión como vicepresidente.
La Fiscalía sostiene que Moreno habría recibido beneficios ilícitos por 660.000 dólares, incluyendo la adquisición de una vivienda y mobiliario, mientras que el resto del dinero fue distribuido entre miembros de su familia nuclear y política a través de transferencias bancarias estructuradas.
La estructura criminal, según el Ministerio Público, tuvo como principal beneficiario a Conto Patiño, empresario cercano al círculo de Moreno, quien habría gestionado y recibido gran parte de los 44 millones de dólares identificados como parte del esquema de corrupción de Sinohydro.
Por su parte, el expresidente ha rechazado categóricamente los cargos, calificando la investigación de la Fiscalía como una persecución política y una venganza de Rafael Correa por su ruptura con el movimiento correísta, argumentando que su administración evitó el establecimiento de un proyecto político autoritario en el país.























