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Trece meses han pasado desde la tragedia del colapso del techo de la discoteca Jet Set, un suceso que enlutó al país mientras Rubby Pérez amenizaba una fiesta, dejando 236 fallecidos y más de 100 heridos en una de las mayores tragedias en la historia reciente de República Dominicana.
Aun cuando el tiempo avanza, el horror de aquel 8 de abril de 2025 permanece intacto: los gritos, la oscuridad total, el desplome de la estructura y la desesperación de las víctimas bajo los escombros siguen siendo un recuerdo doloroso para la sociedad dominicana.
Como muestra de solidaridad y para honrar la memoria de los fallecidos, este jueves se celebrará una misa especial en la zona cero del establecimiento. El oficio religioso estará encabezado por el padre Rogelio Cruz a las 10:00 de la mañana, un espacio de fe y recogimiento para los sobrevivientes y familiares que aún claman por justicia.
El acto busca unir a todo el país en un momento de oración, donde las flores y velas recordarán aquel fatídico día que marcó un antes y un después en la seguridad de los centros de diversión nocturna en el país.
Causa del desplome y responsables
Por este caso, el Ministerio Público mantiene la acusación formal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat. La fiscalía los señala por homicidio involuntario y golpes y heridas, basándose en el Código Penal dominicano tras una exhaustiva investigación.
Los fiscales han presentado pruebas contundentes que demostrarían la negligencia de los dueños, quienes sobrecargaron la estructura del local con equipos de climatización masivos y depósitos de agua, ignorando los riesgos técnicos y las advertencias sobre el deterioro de la infraestructura para reducir gastos de operación.
Trasladan a los hermanos Espaillat a la sala de audiencia
Justicia para las víctimas del Jet Set
El pasado viernes 1 de mayo de 2026, el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, dejó en estado de fallo el proceso. El próximo 15 de junio, a las 10:00 de la mañana, se conocerá la decisión crucial que determinará si los imputados enfrentarán un juicio de fondo.
Tras la audiencia preliminar, el procurador adjunto Wilson Camacho reiteró el compromiso de la justicia dominicana con las víctimas. Afirmó que el peritaje internacional es irrefutable: el colapso fue causado directamente por el sobrepeso indebido colocado en el techo por los administradores.
Camacho fue enfático al señalar que solicitar un nuevo peritaje por parte de la defensa es una táctica impertinente, ya que la causa del derrumbe está claramente establecida por las evidencias técnicas recolectadas desde el primer día.
Mientras la sociedad dominicana espera una sentencia ejemplar que siente un precedente en seguridad estructural, el Ministerio Público se prepara para defender su postura sobre la calificación jurídica del caso.
Wilson Camacho, director de Persecución.
Por su parte, los abogados de los hermanos Espaillat, Miguel Valerio y Ramón Núñez, continúan insistiendo en la necesidad de nuevos análisis técnicos, argumentando que su clienta, Maribel Espaillat, también resultó afectada al quedar atrapada durante el desplome que cambió para siempre la vida de cientos de familias dominicanas.























