A 30 años del horrendo crimen del niño José Rafael Llenas Aybar, las teorías y el misterio siguen marcando la conversación en la República Dominicana. Este caso, que conmocionó al país un 3 de mayo de 1996, continúa siendo un tema de intenso debate público.
El supuesto involucramiento de la familia Palmas y los rumores sobre rituales satánicos en el asesinato son mitos que, a pesar del tiempo, siguen presentes en el imaginario colectivo nacional.
El abogado de la familia Llenas Aybar, Luis Miguel Pereyra, aprovechó su intervención en el programa El Matutino Alternativo, conducido por Carmen Imbert Brugal en Fidelity 94.1, para aclarar las verdades judiciales detrás de este caso tras la reciente liberación de Mario José Redondo Llenas.
Pereyra reveló que la estrategia del fallecido jurista Artagnán Pérez Méndez, quien defendió a Redondo Llenas, fue sembrar la duda mediante teorías sin fundamento para desviar la atención hacia terceros, complicando la percepción de la verdad ante la opinión pública.
Sobre la familia Palmas, el abogado explicó que los señalamientos surgieron porque Mario Redondo era allegado a los hijos de la entonces embajadora argentina y conocía de supuestos negocios ilícitos del cónyuge de la diplomática, información que intentó utilizar a su favor durante el proceso judicial.
En términos objetivos y tras años de investigación, el reconocido abogado fue enfático: nunca se encontraron pruebas, indicios ni rastro alguno que vinculara a la familia Palmas con el crimen del menor.
El asesinato del niño de 12 años, quien recibió 34 puñaladas, fue ejecutado por su primo, Mario José Redondo Llenas, y el coautor Juan Manuel Moliné Rodríguez, este último sentenciado a 20 años y quien recuperó su libertad en el 2016.
Clamor de justicia durante el histórico juicio por el caso Llenas Aybar.
Fue Moliné Rodríguez quien finalmente confesó y detalló la mecánica de los hechos.
Durante el juicio, se difundieron versiones que apuntaban a sectas satánicas, ritos esotéricos y supuestas motivaciones basadas en la orientación sexual de los jóvenes, entonces de 18 y 19 años, intentando dar un tinte mediático a la tragedia.
El jurista Pereyra desmintió estas teorías, confirmando que ni la Policía, ni la Fiscalía, ni los jueces hallaron una sola evidencia que sustentara la participación de sectas o actos rituales.
Pereyra enfatizó que se trató de una estrategia para manchar la reputación del proceso, aclarando que si hubo abuso, la responsabilidad recae directamente sobre el primo de la víctima, quien lo sustrajo de su hogar con fines criminales.
Mario Redondo Llenas: Diagnóstico de psicopatía
Lo que sí quedó demostrado por peritos especialistas durante el proceso fue que Mario José Redondo Llenas presentaba un perfil de psicópata, una condición clínica que, según los expertos, no tiene cura.
El abogado mencionó que, desde joven, Redondo Llenas mostraba una obsesión desmedida por la riqueza y el estatus, lo que pudo motivarlo a buscar vías violentas y rápidas para obtener dinero, influenciado por su entorno familiar.
Al ser una condición donde predomina la ausencia de remordimiento, el experto señaló que solo con la edad, al superar los 50 años, la agresividad puede disminuir en sujetos con esta patología.
Tras observar las recientes declaraciones de Redondo Llenas al salir de prisión, Pereyra lo describió como un hombre que mantiene una conducta fría, narcisista y distante, similar a la que mostró durante todo el proceso judicial.
El abogado expresó su preocupación ante la falta de un protocolo de seguimiento estatal para individuos con este perfil psicológico una vez recuperan su libertad.
Finalmente, Pereyra manifestó su deseo de que el exconvicto se reintegre a la sociedad de manera productiva y que su comportamiento no represente una amenaza para nadie en el futuro.























