En medio de la incertidumbre que rodea la reforma laboral, varios senadores que formaron parte de la comisión especial que analizó la pieza, exigieron este miércoles al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, que acelere su aprobación tal como ha hecho con otras iniciativas legislativas de interés.
Los senadores Rafael Barón Duluc y Moisés Ayala (PRM), integrantes del equipo técnico que estudió la propuesta, cuestionaron la lentitud del proyecto en la cámara baja y solicitaron a Pacheco utilizar su liderazgo político para destrabar una iniciativa que lleva más de un año estancada en el Congreso Nacional.
Al respecto, el senador Barón Duluc, representante de La Altagracia, instó a Pacheco a que tome el control del proyecto y agilice su aprobación en la cámara que dirige, para que la pieza pueda avanzar al Senado sin más obstáculos.
«El presidente de la Cámara es un hombre estratégico y con absoluto control de su hemiciclo; cuando ha querido impulsar y aprobar una ley, lo ha logrado con rapidez», puntualizó el legislador sin citar un caso específico.
Aunque no señaló un proyecto en particular, la Cámara de Diputados aprobó recientemente en dos lecturas y con apenas una semana de análisis el proyecto que ordena el pago de obras ejecutadas hace más de 30 años. Dicha pieza, autoría de Pacheco, fue validada tras solo dos reuniones de trabajo.
Por su parte, el senador Moisés Ayala también presionó a Pacheco para que use su influencia en favor de la reforma laboral, declarando que «ya está bueno» de dilatar el proceso y recordando que existía el compromiso de aprobar la reforma durante la legislatura actual, promesa que aún no se traduce en resultados concretos.
El «ping-pong» legislativo que frena la reforma
Aunque la reforma laboral fue aprobada en el Senado en octubre de 2025 tras dos meses de estudio, permanece en la Cámara de Diputados casi medio año después sin haber superado el filtro de las comisiones.
En este lapso, la iniciativa ha sido objeto de modificaciones técnicas que obligarán a devolverla al Senado, reactivando un complejo ciclo legislativo que pone en riesgo el proyecto estrella del presidente Luis Abinader.
Este procedimiento, regido por el artículo 99 de la Constitución, establece que cualquier cambio introducido por una cámara debe ser ratificado por la otra.
Si no se logra un consenso inmediato sobre estos cambios, el proyecto entrará en un intercambio sucesivo entre ambas cámaras que, lejos de dinamizar la reforma laboral, prolonga su agonía legislativa y aumenta las probabilidades de que perima.
Ante este panorama, el proyecto tiene como plazo fatal el 26 de julio de este año para ser sancionado definitivamente; de lo contrario, perimiría una vez más, repitiendo el fracaso ocurrido hace un año.
¿Qué trae la nueva reforma laboral?
La reforma laboral se ha consolidado como la propuesta más polémica del segundo mandato del presidente Luis Abinader.
De ser promulgada, el nuevo Código de Trabajo incluiría la regulación formal del teletrabajo, la protección del trabajo doméstico, el aumento de los días de vacaciones, la extensión de la licencia de paternidad, mayores beneficios por duelo y una modernización necesaria en la resolución de conflictos laborales.























