![]()
Teherán. EFE
Irán ejecutó una represalia masiva contra infraestructuras energéticas de Israel y bases estratégicas de Estados Unidos en Emiratos Árabes, Baréin y Kuwait, tras los recientes ataques contra objetivos iraníes que han elevado la tensión en Oriente Medio.
“Esta mañana iniciamos la primera fase de una respuesta contundente contra objetivos sionistas e intereses económicos de Estados Unidos en la región”, confirmó la Guardia Revolucionaria de Irán tras la ofensiva.
Detalles de la ofensiva
El reporte oficial señala el impacto directo en una refinería de Haifa que abastece a la aviación israelí, así como en plantas estratégicas de gas y petroquímicas vinculadas a empresas estadounidenses en Habshan, Al Ruwais, Sitra y Shuaiba, provocando incendios de gran magnitud.
La Guardia Revolucionaria vinculó estos ataques a los bombardeos previos contra instalaciones en Mahshahr y la destrucción del puente B1 en Karaj, advirtiendo que cualquier nueva agresión desencadenará una respuesta aún más severa.
Crisis por rescate de piloto
La tensión alcanzó su punto máximo tras una operación militar de Estados Unidos para rescatar a un piloto de un F-15 derribado, dejando un saldo de al menos 5 muertos y 7 heridos en territorio iraní durante enfrentamientos en Kuh-e Siah.
El comando iraní reportó el derribo de dos aviones de transporte C-130 y dos helicópteros Black Hawk, mientras que Donald Trump confirmó que el piloto rescatado se encuentra en estado crítico tras una operación de 7 horas en las montañas.
Escalada en el Líbano
En paralelo, la violencia continúa extendiéndose con un nuevo ataque israelí en el sur del Líbano que cobró la vida de al menos 7 personas, incluyendo a una menor de edad, profundizando la inestabilidad en la región.























