Mickey Rourke, el recordado actor de Nueve semanas y media, Sin City o Iron Man 2, fue desalojado de la casa que alquilaba en Los Ángeles tras acumular una deuda de casi 60 mil dólares en atrasos y rechazar los más de 100 mil dólares que sus fans recolectaron para que no perdiera su hogar. El nominado al Oscar por El luchador aseguró en un comunicado que dejó de pagar el alquiler porque el estado de la propiedad era, según él, un desastre total.
Los Angeles Times reportó que Rourke no respondió a tiempo a la demanda puesta en su contra, por lo que un juez falló a favor del dueño, ordenando la devolución de la casa y cancelando el contrato. Según los informes, el actor recibió el 18 de diciembre de 2025 una notificación legal de tres días para pagar lo que debía o vaciar la casa.
Como no pagó, el propietario sometió el 29 de diciembre de 2025 una demanda de desalojo reclamando 59,100 dólares por meses atrasados de una renta que costaba 7,000 dólares mensuales. El abogado del dueño afirmó que su cliente esperó casi un año antes de ir a la justicia e intentó resolver el lío por las buenas. «Solo después de que esos intentos fracasaran, puso la acción de desalojo para recuperar su propiedad», indicó el jurista.
Por su parte, el actor se defendió diciendo que paró los pagos por el deterioro de la vivienda. Rourke, una de las caras más famosas del cine de los ochenta por películas como 9 semanas y media y El corazón del ángel, insistió en que las condiciones para vivir ahí eran ya insoportables.
El artista denunció una plaga de ratones y problemas de plomería que nunca arreglaron a pesar de sus quejas, mientras que Los Angeles Times señala que el abogado del casero no ha querido dar declaraciones sobre estas fuertes acusaciones del mal estado de la casa.
ROURKE EXPLOTA: «NO VOY A PAGAR PORQUE ESO ESTÁ LLENO DE RATONES Y RATAS»
«Dejar de pagar el alquiler no fue algo que hice a lo loco. Simplemente no podía seguir soltando dinero por una casa que estaba en un estado tan crítico después de tanto pedir que arreglaran los problemas», soltó Rourke, quien reafirmó esto en un video de Instagram el pasado 5 de enero. Ahí aseguró que vive una «situación muy difícil» desde que unos nuevos dueños compraron la casa y se olvidaron de las reparaciones.
«Dije que no iba a pagar porque hay ratones y ratas, el piso está podrido y en una bañera no sale ni gota de agua», afirmó el actor en el video, donde también arremetió contra la colecta de dinero hecha en su nombre. Mientras el lío legal seguía, su equipo de trabajo abrió en enero un GoFundMe para contar la crisis que atraviesa el intérprete.
«Mickey Rourke es un ícono, pero su historia es profundamente humana. Es el relato de alguien que lo dio todo por su carrera y pagó las consecuencias», decía la descripción de la campaña, ya finalizada, que advertía que «la fama no te cuida de los problemas y el talento no asegura estabilidad». «Lo que queda es una persona que merece respeto, un techo y la oportunidad de levantarse otra vez», añadía. La respuesta de la gente fue masiva y la colecta pasó los 100,000 dólares en solo tres días.
MICKEY ROURKE TILDÓ LA COLECTA DE LOS FANS COMO UNA «HUMILLACIÓN» Y UNA «VERGÜENZA»
Sin embargo, Rourke rechazó tajantemente ese dinero. En su Instagram calificó la iniciativa como «humillante» y «vergonzosa», asegurando que no aceptaría «ni un maldito chele» y pidió a los donantes que reclamen su dinero de vuelta. El actor también dijo que no sabía quién autorizó esa campaña y que hablaría con su abogado para aclarar el asunto.
Esa versión fue aclarada poco después por Kimberly Hines, mánager de Rourke, quien explicó a The Hollywood Reporter que sí habló la idea con la asistente del actor y que su entorno pensó que sería de gran ayuda. «Nadie quiere aprovecharse de Mickey. Yo lo que quiero es que trabaje, no que viva de un GoFundMe», comentó.
Hines también denunció las malas condiciones de la residencia. «Había moho negro y no tenían agua corriente. Ni siquiera podemos sacar la mayoría de los muebles porque están destruidos por la humedad. No puede llevarse casi nada de sus pertenencias porque todo está vuelto un tollo», relató.























