Jessie Buckley llega a los Óscar como la favorita pesada para alzarse con la estatuilla a mejor actriz por ‘Hamnet’, avalada por un tablazo histórico en la temporada de premios que impone su hegemonía frente a la incertidumbre del resto de categorías.
A menos que pase un bobo de esos que Hollywood se reserva hasta el final, la actriz irlandesa de 36 años está a ley de un paso este 15 de marzo de un premio que ya tiene su nombre escrito tras su dominio en las votaciones y el espaldarazo de la prensa especializada.
Y no es que la tenga fácil, porque la competencia está encendida con figuras de alto nivel como la ganadora del Óscar Emma Stone (‘Bugonia’), Rose Byrne (‘Si tuviera piernas te patearía’), Renate Reinsve (‘Valor sentimental’) y Kate Hudson (‘Song Sung Blue’).
El nivel interpretativo de Buckley, encarnando a Agnes Shakespeare, ha dejado a la crítica en una sola pieza por su capacidad para transmitir un dolor universal mediante una presencia escénica que rompe esquemas.
¿Cómo llegó a este nivel?
Para entender cómo Buckley está a nada de entrar en los libros de historia de los premios más duros del cine sin que nadie le tosa, es necesario analizar su paso por las cuatro grandes citas de la temporada.
Su victoria en los Globos de Oro y en los BAFTA británicos fue el primer aviso de una racha que se consolidó con los premios de la Crítica y el del sindicato de actores (SAG-AFTRA).
De hecho, el apoyo del SAG-AFTRA le da el sello final a su candidatura, al representar el sentir de los mismos actores que votan en la Academia.
Imponerse en estos cuatro galardones es una señal clara de que el Óscar está asegurado. Un pleno de este tipo es una garantía estadística que históricamente ha blindado a los favoritos frente a cualquier sorpresa de último minuto.
La fuerza de ‘Hamnet’
El dominio de Buckley, junto a William Shakespeare (Paul Mescal), opera en un nivel narrativo superior al resto de las candidatas de este año.
Bajo la dirección de la oscarizada Chloé Zhao, la actriz se crece en la adaptación de la novela de Maggie O’Farrell centrándose en el duelo por la pérdida del único hijo varón que tuvo el mejor escritor de la lengua inglesa (1564-1616).
«Es una actuación que atrapa por completo, Jessie Buckley le da a cada mirada un significado penetrante», describió el crítico Peter Bradshaw en la reseña de ‘Hamnet’ publicada en The Guardian.
En la historia del cine internacional
Buckley pisará la alfombra roja más importante por segunda vez, tras su nominación en 2022 por ‘La hija oscura’, un antecedente que la puso directamente en el radar de Hollywood.
De confirmarse los pronósticos, Buckley no solo consagrará este papel como el mejor de su carrera, sino que se uniría a la lista élite de artistas irlandeses con estatuilla, como Daniel Day-Lewis o Cillian Murphy.
Su victoria sería el golpe final de un ciclo que inició en el cine independiente para hoy consagrarse como la figura más influyente de su generación en el mercado global.























