El reconocido youtuber y cineasta Jesse Ridgway reveló que, junto a su pareja, Ashley, tomó la difícil decisión de interrumpir su embarazo tras recibir un diagnóstico de trisomía 21, conocida médicamente como síndrome de Down.
La noticia, que ha causado gran revuelo en redes sociales, fue compartida por el propio creador de contenido mediante un video donde explica que la determinación fue analizada profundamente y no se tomó a la ligera.
“No tomamos esta decisión a la ligera. Agradecemos cada historia personal y el apoyo incondicional que nos han brindado los seguidores ante este proceso tan complejo”, expresó Ridgway.
Según relató, el procedimiento se llevó a cabo a principios de esta semana y su pareja se mantiene en etapa de recuperación.
“Ha sido una experiencia desgarradora”
Ridgway confesó que es consciente de la polémica generada, pero recalcó que el impacto emocional para ambos ha sido devastador y muy doloroso.
“Estamos devastados. Esta situación ha sido extremadamente traumática para ambos, pero especialmente para Ashley”, afirmó.
El influencer explicó que, tras la sorpresa inicial, se informó sobre los retos médicos asociados al síndrome de Down, lo cual influyó en su perspectiva sobre la calidad de vida y los desafíos a futuro.
“Estudios indican que un alto porcentaje de bebés con esta condición enfrentan defectos cardíacos, además de dificultades auditivas y visuales frecuentes”, señaló sobre los factores que consideraron.
“Fue impactante comprender lo duro que puede ser el camino tanto para el niño como para el núcleo familiar”, puntualizó.
Intenso debate en plataformas digitales
La postura de Ridgway provocó una división de opiniones en internet, despertando fuertes críticas de sectores pro-vida tras sus declaraciones sobre la realidad médica de la condición.
El creador detalló que, además de los mensajes de solidaridad, ha sido víctima de graves amenazas e insultos tras hacer pública su vivencia.
“Nos han llegado a llamar asesinos”, reveló durante una entrevista con The Times.
El diagnóstico fue recibido inesperadamente mientras la pareja grababa el video donde revelarían el sexo del bebé a sus seguidores.
Pese a la controversia, Ridgway sostiene que decidió hablar para visibilizar una realidad que muchas parejas enfrentan en silencio.
“Hay muchísimas personas lidiando con estas situaciones y nadie se atreve a hablar. Espero que compartir nuestra historia ayude a otros a sentirse menos juzgados al afrontar decisiones difíciles”, concluyó.
De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, cada año nacen alrededor de 6,000 bebés con síndrome de Down, afectando a uno de cada 700 nacimientos en ese país.























