El precio del petróleo rebotaba este jueves tras el desplome histórico de la jornada anterior, mientras las bolsas se mantienen en alerta roja ante la fragilidad de la tregua entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Hacia las 07H20 GMT, el barril de West Texas (WTI) subía un 2,88% cotizando a 97,13 dólares, mientras que el crudo Brent de referencia internacional avanzaba un 2,31% situándose en 96,94 dólares.
Los precios de los combustibles se habían desplomado el miércoles tras el anuncio de un alto el fuego temporal entre Washington y Teherán, lo que generó expectativas sobre la reapertura de Ormuz, la ruta marítima vital para el suministro global de hidrocarburos.
Cabe recordar que el Brent perdió más del 13% y el WTI cerca del 16% en la última sesión, rompiendo a la baja la barrera psicológica de los 100 dólares.
Sin embargo, el optimismo se esfumó rápidamente cuando Irán advirtió que el cese de hostilidades en el Líbano es una condición indispensable para mantener la paz en la región.
Asimismo, los mercados financieros siguen con lupa la situación en Ormuz, donde Teherán ha recomendado rutas alternativas debido a la supuesta presencia de minas submarinas.
La volatilidad actual responde a los temores de que Irán cierre definitivamente el paso marítimo si continúan los ataques israelíes, explicó Kathleen Brooks, analista de XTB.
En la apertura de los mercados en Europa, la Bolsa de París caía un 0,32% y Fráncfort retrocedía un 0,65%. Londres lograba mantenerse a flote con una subida del 0,16%, impulsada principalmente por el sector energético.
Por su parte, los mercados de Asia y Oceanía se tomaron un respiro con cierres en negativo, tras el repunte alcista que experimentaron el día anterior gracias a la caída del crudo.
El índice Nikkei de Japón cerró con una baja del 0,73%, mientras que el Kospi de Corea del Sur se desplomó un 1,65%.
En contraste, Taipéi subió un 0,29% y Sídney avanzó un 0,24%, mientras que la Bolsa de Hong Kong cayó un 0,39%.
Expertos como Mark Hackett, de Nationwide, advierten que, aunque el alto el fuego es una buena noticia, la velocidad con la que los mercados revierten sus tendencias demuestra que la crisis geopolítica sigue siendo una amenaza latente para la economía mundial.
Finalmente, el oro, que actúa como activo refugio ante la inestabilidad internacional, cedía un 0,17% posicionándose en 4.726 dólares la onza.























