NY Post.- Amed Rosario es el alma de los Yankees, el primero en saltar del dugout para celebrar cada batazo importante de sus compañeros.
Esta vez, el protagonista fue él mismo, asumiendo el rol principal en la noche más electrizante del martes en el Bronx.
Rosario se vistió de héroe en una noche helada, conectando un jonrón de tres carreras en la parte baja de la octava entrada —su segundo vuelacercas del partido— para guiar a los Yankees a una vibrante victoria 5-3 sobre los Athletics.
“Hay muchas emociones ahí”, dijo Rosario a través de un intérprete. “Solo buscaba un lanzamiento en el que pudiera hacer daño, y lo encontré”.
El dominicano abrió su cuenta personal en la segunda entrada contra Civale y cerró con broche de oro ante Mark Leiter Jr. en el octavo inning, liderando una remontada espectacular contra el pitcheo de los A’s (3-7).
“Él es la energía del equipo, nos contagiamos de su alegría en los momentos clave”, expresó José Caballero. “Es un lujo tener a alguien como Amed en el club house. Nunca tiene un mal día; siempre suma para el grupo”.
Los Yankees, que sufrieron durante mucho tiempo ante Leiter Jr., finalmente pudieron saborear el éxito contra él en un octavo episodio de antología.
Tras un inicio complicado donde apenas conectaron cuatro hits y fallaron en siete intentos con corredores en posición de anotar, el despertar ofensivo llegó con tres hits consecutivos.
Cody Bellinger, Ben Rice y Giancarlo Stanton encendieron la chispa con imparables, este último con un batazo con efecto que acercó la pizarra 3-2.
“G le pegó de forma increíble”, comentó el mánager Aaron Boone. “Con este frío, la pelota hizo algo extraño y aterrizó donde debía”.
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Un out después, Rosario, disputando apenas su tercer partido de la temporada, mandó la pelota a 414 pies, soltando el bate con estilo y celebrando con euforia hacia su dugout mientras la bola se perdía en la noche neoyorquina.
“Trajimos de vuelta a Rosie porque es un jugador de élite y un compañero excepcional”, señaló Boone. “Se ha ganado el respeto de todos en el vestuario rápidamente. Cuando él triunfa, todo el equipo se emociona”.
David Bednar selló el triunfo en el noveno episodio, culminando una labor impecable del bullpen que rescató al abridor Cam Schlittler. Pese a permitir tres carreras en cinco entradas, Schlittler mantuvo a los Yankees en juego con siete ponches.
Aunque los Athletics tomaron una ventaja inicial de 3-1, el pitcheo y el oportuno despertar ofensivo de Rosario fueron suficientes para completar la remontada en casa.























