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El pasado sábado fueron sepultados en el cementerio Puerta del Cielo los restos del destacado arquitecto dominicano José Antonio Tony Caro Ginebra, quien falleció el jueves 14 a los 85 años a causa de un infarto. Fue una figura clave en la historia de la arquitectura moderna y el urbanismo en República Dominicana.
Tony Caro formó parte fundamental de la firma fundada por su padre, el reconocido arquitecto José Antonio Caro Álvarez, cuya visión transformó el paisaje urbano y marcó el auge de la arquitectura moderna en el país.
A finales de los años sesenta, junto a su hermano Danilo Caro Ginebra y Jaime Batlle, impulsó el desarrollo de la firma Ingeniería y Arquitectura Dominicana (IA), legado que continúa vigente a través de Caralva, oficina dirigida actualmente por su hijo Juan Cristóbal Caro Gómez.
Entre las obras más emblemáticas de su firma destacan las edificaciones del complejo de la Plaza de la Cultura, así como importantes proyectos institucionales, deportivos, hoteleros y residenciales que definieron la arquitectura contemporánea dominicana.
Su huella permanece en hitos nacionales como el Banco Central, el edificio del Ministerio de Educación, el Estadio Olímpico, el Hotel Macorix en San Pedro de Macorís y el icónico proyecto turístico Altos de Chavón en La Romana, diseñado junto al arquitecto italiano Roberto Coppa.
Otras obras de gran relevancia incluyen el Edificio Casa Haché, realizado junto a Gay Vega y Manuel Tín Pichardo, el Centro de Convenciones de Casa de Campo y las instalaciones del club Casa de España en el malecón de Santo Domingo.
Además de su legado en la construcción, Caro fue un visionario empresario como accionista fundador del Grupo BHD y dejó una huella académica imborrable en los inicios de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu).























