Las autoridades dominicanas revelaron este lunes que 394 personas perdieron la vida de forma violenta en los primeros cuatro meses de 2026. Del total, 117 fueron víctimas de la delincuencia común y el crimen organizado, incluyendo a ocho agentes de la Policía Nacional, mientras que otras 93 fallecieron en intercambios de disparos con miembros de esa institución.
El desglose estadístico incluye 184 muertes derivadas de conflictos sociales, riñas, venganzas, feminicidios y casos de suicidio, detalló la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, durante su acostumbrado balance ante la prensa.
Raful calificó la lucha contra la criminalidad como un reto complejo, advirtiendo que los agentes son blanco de ataques armados al enfrentar bandas delictivas que operan con niveles de sofisticación técnica nunca vistos en el país.
«Esto no ha impedido que la Policía Nacional y la DNCD mantengan un plan estratégico de desarticulación de estructuras criminales», aseguró la funcionaria al concluir la mesa de seguridad ciudadana que se celebra semanalmente en la sede del Ministerio.
La ministra destacó que la tasa de homicidios acumulada a mayo se sitúa en 7,34 por cada 100.000 habitantes, lo que evidencia una baja sostenida en la criminalidad comparado con periodos anteriores.
Las estadísticas oficiales confirman esta tendencia a la baja: en mayo de 2023 la tasa era de 12,7, para 2024 bajó a 10,05 y en el mismo mes de 2025 se ubicó en 8,4.
De su lado, el director general de la Policía Nacional, Andrés Cruz, reafirmó el respaldo a los agentes durante las intervenciones tácticas contra el hampa.
El jefe policial reiteró que la institución tiene el deber de proteger la seguridad ciudadana y respetar los derechos humanos, aunque advirtió que bajo ninguna circunstancia permitirán que la delincuencia tome el control de las calles.
«Nosotros no buscamos resultados letales, pero nuestra misión es imponer el orden frente a los desaprensivos que desafían la autoridad», puntualizó el director.
Para Cruz, la prioridad sigue siendo capturar vivos a los sospechosos para presentarlos ante el Ministerio Público, aunque lamentó que muchos operativos terminen en tragedia debido a la agresiva resistencia armada de los perseguidos.























