El Ministerio Público solicitó ante la Novena Sala Penal del Distrito Nacional una condena de siete años de prisión contra la autodenominada neurocientífica Elizabeth Silverio Silien, por el escándalo de usurpación de funciones en el área de la salud a través del Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Knowledge Land (Kogland).
Asimismo, la fiscalía pidió una multa de 50 salarios mínimos, el decomiso de todas las pruebas y que se le varíe la medida de coerción actual. El órgano acusador argumenta que, ante una posible nueva condena, existe un alto riesgo de fuga, sumado al daño irreparable causado a decenas de familias dominicanas.
Durante el juicio, el Ministerio Público, representado por las magistradas Magalys Sánchez y Laura Vargas, reveló que la imputada orquestó un esquema de estafa contra padres de niños con trastorno del espectro autista (TEA), haciéndose pasar por doctora y psicóloga sin contar con la formación académica ni los permisos legales necesarios.
El órgano investigador demostró ante la jueza Milagros Ramírez Cabrera que la imputada carecía de registro académico válido y habilitación legal, según certificaciones oficiales del Ministerio de Salud Pública, el Colegio Dominicano de Psicólogos y universidades internacionales.
La acusada utilizaba títulos universitarios falsos y un número de exequátur inexistente para engañar a los padres, logrando ganar su confianza para captar pacientes bajo una fachada de profesionalismo que nunca existió.
Testimonios desgarradores de padres de familia confirmaron en estrado que Silverio realizaba diagnósticos clínicos falsos y aplicaba terapias sin aval, provocando graves afectaciones en el desarrollo de los menores y retrasos en tratamientos profesionales certificados.
La fiscalía destacó que el centro Kogland operaba en la ilegalidad total, siendo clausurado por Salud Pública tras detectarse irregularidades críticas en su funcionamiento y condiciones sanitarias.
Los informes financieros presentados revelaron que el negocio de Silverio Silien movía grandes sumas de dinero, lucrándose descaradamente del dolor y la desesperación de las familias que buscaban ayuda para sus hijos.
El Ministerio Público subrayó la gravedad del caso, al tratarse de víctimas en condiciones de alta vulnerabilidad, cuyos padres confiaron en una profesional que resultó ser una estafadora.
Por estos hechos, la conducta de Silverio Silien fue tipificada como estafa, falsificación y uso de documentos falsos, violando el Código Penal Dominicano, la Ley 42-01 General de Salud y la Ley 136-03 sobre la protección de los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
Tras concluir los debates entre el Ministerio Público, los querellantes y la defensa, la jueza Milagros Ramírez Cabrera se retiró a deliberar y fijó la lectura de la sentencia para el próximo martes, 14 de abril de 2026, a las 2:00 de la tarde.























