La comisión enviada por el Palacio Nacional para negociar con los líderes de la Coalición Enriquillo no logró frenar la gran marcha convocada para este domingo 7 de junio en defensa de la Sierra de Bahoruco y contra la explotación minera que mantiene en alerta a toda la región Sur.
El encuentro, realizado por instrucciones del presidente Luis Abinader, contó con la presencia de altos funcionarios como Edgar Augusto Féliz Arbona, Olmedo Caba Romano y la gobernadora Oneida Féliz Medina, quienes intentaron mediar ante la creciente tensión social en Barahona y zonas aledañas.
Durante la reunión, el Gobierno reiteró su disposición al diálogo y destacó las inversiones que ejecuta actualmente en el Sur profundo para intentar calmar los ánimos de los manifestantes.
Existe una voluntad real de escuchar a la población y buscar soluciones a los problemas que afectan al Sur, expresó Féliz Arbona tras el encuentro.
Sin embargo, al concluir la jornada, la Coalición Enriquillo confirmó que la movilización sigue en pie, dejando claro que las explicaciones gubernamentales no fueron suficientes para detener la protesta ciudadana.
La marcha va y va con fuerza
El coordinador de la Coalición Enriquillo, Leonardo Mercedes, fue contundente al señalar que las propuestas oficiales no responden al clamor popular sobre la protección de los recursos naturales y el cese de la minería depredadora.
Según el dirigente, la lucha no es nueva: es el resultado de años de denuncias sobre la contaminación ambiental, el desplazamiento de familias y la deuda social con los agricultores y pescadores de la zona.
Nosotros nunca nos hemos negado al diálogo. Si el Gobierno quiere reunirse con nosotros para escuchar nuestros reclamos, siempre hemos estado dispuestos, expresó Mercedes.
Recordó que han entregado múltiples expedientes al presidente Luis Abinader sobre el impacto negativo que sufren las provincias del Suroeste por la falta de políticas ambientales coherentes.
Los puntos críticos incluyen el cese de la extracción en Bahoruco Oriental por parte de Belfond Enterprise, la contaminación del puerto de Barahona por la exportación de minerales a granel, la crisis del agua para los productores locales y los reclamos pendientes de las comunidades afectadas por la presa de Monte Grande.
Con promesas no vamos a echar para atrás. Los responsables de que hayamos llegado a esta movilización son quienes han ignorado los reclamos durante años, sostuvo.
Mercedes aseguró que la protesta de este domingo se perfila como una de las más multitudinarias del año, con delegaciones confirmadas de toda la región dispuestas a defender su territorio.
La marcha va y va con fuerza este domingo. No hubo acuerdo para suspenderla. Seguimos abiertos al diálogo, pero la convocatoria se mantiene, afirmó.
Las exigencias del movimiento son claras: la construcción de un puerto multimodal en el Yaque del Sur, el fin definitivo de la minería en Bahoruco Oriental y una auditoría inmediata a las operaciones portuarias que afectan la salud de los ciudadanos.
La Coalición Enriquillo sostiene que el desarrollo del Sur debe apostar por el ecoturismo y la preservación de la biodiversidad, no por la explotación de sus recursos naturales.
Asimismo, denunciaron que el polvo tóxico derivado del manejo de minerales en el puerto de Barahona está ahogando el potencial turístico y dañando la salud de las familias costeras.
Por su parte, Olmedo Caba defendió los planes de infraestructura hidráulica en Monte Grande, asegurando que el Gobierno trabaja en soluciones técnicas para fortalecer el campo dominicano.
Las autoridades indicaron que muchos de los temas planteados están bajo estudio, buscando ganar tiempo frente a un movimiento social que exige resultados inmediatos.
A pesar de los intentos de acercamiento, la Coalición Enriquillo mantiene su llamado a todos los habitantes del Sur para defender su medio ambiente y exigir un desarrollo sostenible que respete la vida y los recursos naturales de la región.























