En los últimos años, el delivery de comida rápida en República Dominicana ha dado un giro de 180 grados, impulsado por el boom de las plataformas digitales, los nuevos hábitos del consumidor dominicano y la fuerte competencia en el sector gastronómico local.
Lo que antes era simplemente llamar por teléfono al restaurante o al colmado, hoy se resuelve con aplicaciones móviles que permiten ordenar, pagar con tarjeta y ver por dónde viene el motor en tiempo real.
Antes de la llegada de estas apps, los dominicanos vivían cogiendo lucha con números ocupados, tiempos de espera inciertos y opciones muy limitadas, sin saber nunca a qué hora llegaría la cena ni poder pagar de forma digital.
Con la entrada de gigantes como Uber Eats y PedidosYa, el proceso se ha simplificado al máximo, permitiendo comparar precios, aprovechar ofertas y recibir el pedido mucho más rápido en la puerta de la casa.
Este crecimiento ha provocado que estas plataformas dominen las principales provincias, especialmente en el Gran Santo Domingo, donde se mueve la mayor parte del dinero. Al mismo tiempo, la guerra por el liderazgo en los pedidos online ha obligado a los repartidores tradicionales a modernizarse, mientras que los negocios locales han subido sus ventas al hacerse visibles en estas aplicaciones.
Sin embargo, este dinamismo también ha traído quejas. El costo del servicio ha subido por los cargos de envío, las comisiones y las tarifas dinámicas, algo que golpea directamente los bolsillos dominicanos. En este escenario, el sector delivery se ha consolidado como el de mayor crecimiento en el país.
Según un informe de la Asociación de Concesionarios de Fabricantes de Motocicletas (Afamoto), el chiripeo y el trabajo en estas plataformas ha aumentado sin parar con la fiebre de las apps digitales.
Durante la pandemia de covid-19, el delivery en RD registró un pico histórico debido al toque de queda y las restricciones de movilidad, marcando un antes y un después en la forma en que comemos.
La demanda de repartidores ha crecido con fuerza desde 2017, aunque gran parte opera de forma informal. Según los datos, el 19.1% de los motorizados en el país (156,308 personas) se busca la vida en esta actividad. Desde entonces, el número de delivery ha subido un 85.2%, sumando casi 13,743 nuevos puestos, pasando de 16,113 en 2019 a 29,856 en 2024.
Pero no todo es color de rosa, ya que existen retos estructurales. El documento revela que el 63% de estos trabajadores, unas 20,090 personas, opera en el mercado informal, mientras que solo 9,766 están registrados formalmente. En su mayoría son padres de familia y jóvenes que ven en el motor una salida rápida ante la falta de empleos formales en el mercado laboral.
Ingresos
Cada vez más dominicanos se lanzan a las calles como repartidores para ganarse el sustento. Es el caso de Carlos Vargas Gómez, quien lleva dos años picando en plataformas como PedidosYa y Uber Eats. Aunque es electricista industrial, confesó que se sube al motor cuando no aparecen contratos de su área. No hay más nada que hacer ahora mismo, aseguró.
Vargas explica que sus ingresos dependen de qué tanto se mueva el día y las horas que le dedique. En un día bueno puede hacerse entre RD$2,000 y RD$3,000, pero cuando la cosa está floja apenas llega a los RD$2,000. A esto hay que restarle los gastos operativos, sobre todo la gasolina, en la que gasta unos RD$800 cada dos días. También debe pagar cargos semanales por usar la app y su seguro, lo que reduce su ganancia real.
A pesar de los gastos, afirma que el delivery le permite mantener a su familia y salir a camino.
No obstante, advirtió que la calle está peligrosa, enfrentándose a diario a los accidentes de tránsito y a la inseguridad ciudadana. Lo único malo es el peligro, que te den un tumbe para robarte el motor o algo peor, expresó.
Sobre el futuro del negocio, considera que el crecimiento de las empresas no siempre beneficia al trabajador. El negocio crece para los dueños, pero no para los que andamos en el motor. Cada día ellos ganan más y uno tiene que rodar más para ganar menos, sentenció.
Diferencias
Uber Eats se diferencia por su conexión con la plataforma de Uber, ofreciendo seguimiento GPS preciso, tarifas variables y muchas formas de pago. Por su parte, PedidosYa domina con una red inmensa de restaurantes, supermercados y farmacias, además de sus constantes cupones de descuento y la opción de programar pedidos.
En tanto, DiDi Food fue una de las apps más fuertes en el país por sus precios baratos y ofertas agresivas, pero salió del mercado dominicano en 2023 cuando la empresa decidió enfocarse solamente en el servicio de transporte y movilidad.























