No es coincidencia que las palpitaciones sean de las causas principales por las que los dominicanos acuden a emergencias y a consultas de cardiología en el país. Cuando el corazón, ese órgano que siempre trabaja en silencio, de repente se siente, la reacción automática de cualquier persona es el miedo o la ansiedad.
Según el doctor Eliomar García Bello, cardiólogo de CEDIMAT (Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina), bajo el término palpitaciones se agrupan sensaciones muy subjetivas. Muchos pacientes dominicanos describen que sienten el corazón a mil, latidos muy fuertes, desordenados o incluso como si el corazón se detuviera por un segundo y luego diera un golpe intenso.
Esa variedad de sensaciones explica por qué, para el especialista, escuchar el relato del paciente es vital para un diagnóstico certero. Identificar si el latido rápido ocurre en reposo, haciendo ejercicio, o si viene acompañado de mareos, ayuda a determinar la gravedad del caso desde la primera cita médica.

La buena noticia para la población es que, en la mayoría de los casos, estas palpitaciones no significan una enfermedad cardíaca peligrosa. El experto señala que muchas veces se trata de extrasístoles, que son latidos que se adelantan, algo muy común y generalmente benigno en personas sanas.
En otros casos, el ritmo cardíaco se acelera por factores externos como el estrés excesivo, ataques de ansiedad, desvelos o fiebre. El problema real es que el cerebro interpreta estos latidos como una amenaza de infarto inminente, lo que aumenta el pánico del paciente.
Causas frecuentes: García Bello explica que factores como el exceso de café, el consumo de alcohol, la deshidratación por el calor en RD, la anemia o problemas de la tiroides son detonantes típicos.
En estas situaciones, el corazón solo reacciona a un estímulo y no porque tenga un daño estructural. Entender este punto es fundamental para reducir la alarma social sobre la salud del corazón.
Uno de los retos para los médicos en República Dominicana es que las palpitaciones son subjetivas. El paciente las siente en su casa, pero al llegar al hospital y hacerse un electrocardiograma, el ritmo sale normal porque el episodio ya pasó, comenta el doctor.
Por eso existen las palpitaciones no documentadas y las documentadas mediante una arritmia real. Ninguno de estos casos significa necesariamente una emergencia de vida o muerte por sí solo.
Para detectar qué sucede realmente, el cardiólogo recomienda el estudio de Holter, que monitorea el corazón por 24 o 48 horas. A veces el paciente siente la molestia y el equipo no marca nada grave, lo que sirve para dar tranquilidad absoluta de que su corazón está sano.
Evaluación rápida: Sin embargo, hay señales de alerta que no se pueden ignorar. El especialista advierte que si las palpitaciones vienen con pérdida de conocimiento, mareos fuertes, dolor de pecho opresivo, falta de aire o si hay antecedentes de muerte súbita en la familia, se debe acudir a un centro como CEDIMAT de inmediato para descartar riesgos mayores.
La tecnología también es una aliada hoy en día. El uso de relojes inteligentes o smartwatches permite capturar ritmos irregulares cuando ocurren fuera del consultorio. Aunque estos dispositivos ayudan mucho a informar al médico, nunca reemplazan la evaluación clínica de un cardiólogo experto.
Existe un vínculo directo entre la ansiedad y el corazón. Es un círculo vicioso: la ansiedad acelera los latidos y sentir los latidos fuertes genera más ansiedad.
Saber que la mayoría de las palpitaciones son inofensivas es el mejor remedio para bajar el miedo y, por consecuencia, hacer que el síntoma desaparezca.
El tratamiento siempre dependerá de cada persona. Muchas veces solo hace falta mejorar el estilo de vida: tomar menos cafeína, dormir las horas completas, hidratarse bien y controlar el estrés del día a día.
Tratamientos efectivos
La clave: Cuando se detecta una arritmia que sí requiere atención, existen procedimientos modernos y seguros. Lo importante es buscar ayuda profesional para evitar diagnósticos erróneos o alarmismos innecesarios por búsquedas en internet.
Un mensaje positivo para tu salud La evidencia médica confirma que en personas sin daños previos en el corazón, las palpitaciones suelen ser benignas y fáciles de tratar.
Escuchar a tu cuerpo y consultar a tiempo en centros especializados transforma el miedo en conocimiento y te devuelve la paz mental.























