Por: Pedro Angel
Santo Domingo.- ¡Alerta urgente! La Sociedad Dominicana de Geriatría emitió una grave alerta sobre la preocupante escasez de infraestructuras hospitalarias y personal médico especializado para atender a la masiva población de envejecientes en la República Dominicana.
El presidente de la Sociedad, doctor Jhonatan Abreu, reveló que el país carece de un hospital geriátrico dedicado y que los hospitales actuales no están equipados para las necesidades únicas de los envejecientes.
«La pirámide poblacional se está transformando, ¡la geriatría es la especialidad más crucial del futuro!», afirmó Abreu. «Actualmente, el 11.4% de la población dominicana son adultos mayores y para el 2050 se proyecta que esta cifra se eleve al 24%», enfatizó.
Abreu resaltó que las caídas son una de las principales causas de mortalidad en los envejecientes y que es vital tomar acciones urgentes para prevenirlas.

«Las caídas son un síndrome geriátrico mayor, y su evaluación debe ser exhaustiva, ya que tienen múltiples orígenes», agregó.
El Dr. Abreu sugirió que los envejecientes sean evaluados integralmente en su parte clínica, funcional y mental.
«El geriatra atiende lo clínico y lo funcional, ya que la calidad de vida de un adulto mayor se basa en su función; también aborda la salud mental y las enfermedades neurodegenerativas tan frecuentes en la vejez».
La Sociedad Dominicana de Geriatría agrupa a más de 120 médicos expertos en geriatría, quienes están distribuidos por gran parte del territorio nacional y brindan atención esencial a los adultos mayores.
¡Llamado Urgente!: Recomendaciones Vitales
Evaluar integralmente a los envejecientes en su parte clínica, funcional y mental.
Asimismo, tomar acciones contundentes para prevenir las caídas en los adultos mayores.
Igualmente, incrementar urgentemente el personal de salud especializado en geriatría y construir un hospital geriátrico nacional.
La Sociedad Dominicana de Geriatría lanza un enérgico llamado a las autoridades de salud para que implementen acciones inmediatas para enfrentar la alarmante falta de infraestructuras hospitalarias y personal médico especializado para la creciente población de envejecientes en la República Dominicana.






















