El Senado dominicano designó este miércoles una comisión clave para analizar las 19 observaciones cruciales del Gobierno de Abinader a la polémica Ley de Residuos Sólidos (Ley 225-20), también conocida como «Ley Basura Cero». Este órgano la había despachado hacia el Palacio en julio de 2025.
Esta poderosa delegación está presidida por Andrés Guillermo Lama y la integran Gustavo Lara, Antonio Marte, Aneudy Ortiz Sajún, Lya Díaz Santana, Julito Fulcar, Félix Bautista, Alexis Victoria Yeb, Dagoberto Rodríguez, Guinette Bournigal y Aracelis Villanueva.
Así se decidirá el futuro de la Ley Basura Cero
La comisión clave tiene la misión de decidir si da luz verde a las observaciones propuestas por el Gobierno. Si, tras un intenso debate, las dos terceras partes de los senadores presentes la aprueban, el proceso avanzará a la Cámara de Diputados, donde requerirá igual mayoría para ser Ley. Así lo estipula el artículo 102 de la Constitución.
Si hay un rechazo total a las propuestas de Abinader, se necesitarán dos terceras partes en ambas cámaras para imponer el proyecto original, tal como lo aprobó el Congreso.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, ha dado a la comisión un ultimátum de una semana para decidir el destino de los cambios cruciales planteados por el presidente Luis Abinader.
¡Atención! Lo que Abinader quiere cambiar en la polémica Ley de Residuos
Entre los puntos más sonados a modificar, destaca la prohibición tajante de la importación de calimetes, tenedores, cuchillos, cucharas, tapas plásticas y cualquier otro producto de plástico no biodegradable, efectivo 60 días después de la ley.
Además, se propone un plazo de 12 meses para iniciar el cobro obligatorio de fundas plásticas no biodegradables, y la puesta en marcha de campañas masivas de concientización para impulsar el uso de bolsas reutilizables o ecológicas.
La esperada Ley de Residuos Sólidos, crucial para modernizar el marco legal del manejo de basura en la nación, ha generado controversia y críticas de diversos sectores afectados.
La normativa incluye tasas ambientales por el manejo de residuos, las cuales se ajustan a los ingresos de las empresas. Por ejemplo, negocios con hasta un millón de pesos en ganancias abonarán tres mil pesos; quienes facturen hasta 10 millones pagarán 6,000 pesos, y así progresivamente.






















