El Gobierno dominicano ordenó este lunes que la totalidad de los ingresos consulares generados en el exterior pasen a manos del Estado, una medida histórica que busca poner fin al manejo discrecional de estos fondos y garantizar la transparencia total en la gestión de los recursos de todos los dominicanos.
Durante el anuncio, encabezado por el canciller Roberto Álvarez, el viceministro para Asuntos Consulares y Migratorios, Opinio Díaz, explicó que esta disposición es clave en la reforma del servicio exterior, impulsada por la actual administración para modernizar la estructura consular dominicana.
«La totalidad de los ingresos generados por los servicios consulares será transferida a la Cuenta Única del Tesoro«, confirmó Díaz ante la prensa.
El funcionario enfatizó que esta decisión elimina las viejas prácticas y establece un modelo basado en la integridad institucional, la rendición de cuentas y el control centralizado de los fondos que pagan los dominicanos en el extranjero.

Nueva escala salarial para empleados consulares
El funcionario adelantó que esta medida permitirá al Estado disponer de mayores fondos para mejorar la atención, ampliar la cobertura de servicios y abrir nuevos consulados en ciudades con alta concentración de la diáspora dominicana.
- Como parte de esta reestructuración, se aplicará una nueva escala salarial para todo el personal consular, equiparando sus condiciones a las del servicio diplomático para dignificar su labor y corregir distorsiones salariales de gestiones pasadas.
Asimismo, la Cancillería dominicana optimizará la operatividad de sus oficinas en el extranjero bajo criterios de eficiencia operativa y mejor servicio al ciudadano, eliminando burocracia innecesaria.
Aplicación gradual hasta 2027
Este nuevo sistema de recaudación se implementará de forma gradual en todos los consulados dominicanos a nivel mundial, culminando su integración total el 1 de enero de 2027.
El canciller Roberto Álvarez calificó esta transformación como una pieza fundamental de su gestión: «Este es un proceso continuo, construido con decisiones concretas para fortalecer nuestras instituciones y eliminar la opacidad en el manejo de lo público».
«Es una visión de futuro: una Cancillería moderna, eficiente y verdaderamente cercana a nuestros dominicanos en el exterior, que represente con honestidad los intereses del país».
Esta reforma se alinea con el proyecto RD Meta 2036, que busca elevar el crecimiento económico nacional, y con los estándares de gobernanza exigidos por la OCDE, organismo al que la República Dominicana aspira integrarse bajo mayores niveles de transparencia y ética pública.























