La organización Fuerza del Pueblo (FP) lanzó una auditoría crítica sobre los proyectos que el presidente Luis Abinader presentó con bombos y platillos en su rendición de cuentas del 27 de febrero, asegurando que el Gobierno está «reciclando» ejecutorias y que la gran mayoría son simples mantenimientos a infraestructuras ya terminadas.
De acuerdo con un monitoreo detallado por la Fuerza del Pueblo basado en el portal oficial de la Presidencia, de enero a diciembre de 2025 se reportaron 392 proyectos en ejecución, pero apenas 63 (un 16 %) fueron obras nuevas iniciadas en ese periodo, lo que para el partido opositor confirma una parálisis en la inversión de grandes obras públicas.
El desglose técnico revela que el resto de las acciones fueron rehabilitación y remozamientos (38.7 %); obras de baja escala como bacheo, aceras y contenes (38 %); estudios técnicos (7 %), y registros duplicados (0.3 %).
Ante esta supuesta escasez de megaproyectos finalizados, la FP denuncia que el mandatario mezcló todas las intervenciones de sus seis años de gestión para inflar los números, manteniendo un patrón de reciclaje de obras heredadas de gobiernos anteriores.
De las 2,147 obras ejecutadas en el sexenio, solo el 18 % son infraestructuras de peso comenzadas por la actual administración, mientras que el grueso restante son parches menores, remodelaciones cosméticas o simples consultorías.
Estos datos surgen del contundente informe de la Secretaría de Obras Públicas de la Fuerza del Pueblo, presentado en una rueda de prensa por su titular, Mariano Germán, quien advirtió que las estadísticas del oficialismo se desmoronan cuando se analizan con rigor técnico.
«Las cifras pueden deslumbrar en un discurso, pero la realidad sale a flote cuando se revisan los anexos», sentenció Germán durante la exposición del documento.
El dirigente explicó que el inventario de 2,147 intervenciones abarca desde agosto de 2020 hasta febrero de 2026, lo que demuestra que la rendición de cuentas no se enfocó exclusivamente en el último año de gestión, sino en un acumulado histórico.
Dominio de maquillaje urbano
El análisis porcentual de la FP evidencia que el Gobierno ha priorizado el mantenimiento rutinario por encima de las grandes transformaciones viales.
Según el inventario nacional: 39 % son obras menores y parcheo urbano, 18 % construcciones nuevas, 17 % rehabilitación de vías existentes, 14 % remozamientos, 5 % ampliaciones y 7 % estudios técnicos.
Para la FP, esto confirma que la infraestructura del país se ha limitado mayormente a «pintura y asfalto» en estructuras que ya estaban en pie.
Dentro de las llamadas obras menores se listan asfaltados locales, construcción de verjas, drenajes, parques municipales y equipamiento comunitario de bajo costo.
El partido aclara que estas obras son necesarias para los barrios, pero critica que se intenten vender como proyectos de alto impacto nacional en el balance presidencial.
La versión del Ejecutivo
En su discurso ante la Asamblea Nacional en febrero de 2026, el presidente Luis Abinader defendió su gestión asegurando que el 2025 fue un año de inversión récord en infraestructura.
Afirmó que Obras Públicas manejó 47,290 millones de pesos en proyectos —excluyendo los fondos de RD Vial— y que se entregaron 69 obras clave con una inversión que superó los 33,732 millones de pesos.
El jefe de Estado calificó estos movimientos como una verdadera descentralización del gasto público para llevar desarrollo a todos los rincones de la República Dominicana.
Abinader mencionó decenas de proyectos provinciales, destacando que su gobierno ha superado las dos mil intervenciones en todo el país para saldar la deuda histórica con las comunidades más apartadas.
Impacto por provincias
El reporte de la FP también incluye un mapa de inversión sobre las 2,147 intervenciones registradas en el periodo 2020-2026.
El ranking de provincias con más proyectos lo encabezan Santo Domingo, con 295; Santiago, con 221; San Cristóbal, con 118; Azua, con 112; Puerto Plata, con 96, y el Distrito Nacional, con 92.
No obstante, la FP señala que la «pintura» domina en todas: en Santo Domingo solo hay 53 obras nuevas frente a 115 trabajos menores, y en Santiago se cuentan 40 construcciones nuevas contra 86 intervenciones pequeñas.
Este fenómeno de obras cosméticas se repite de forma sistémica en toda la geografía nacional, según el documento opositor.
Obras en el olvido o a medias
Durante el encuentro con la prensa, se mostraron evidencias fotográficas actualizadas a marzo de 2026 que denuncian el estado real de varios proyectos «inaugurados» o mencionados por el Gobierno.
Se citaron casos críticos como áreas sin terminar en el Hospital Antonio Musa de San Pedro de Macorís, retrasos en la carretera Bayaguana–Hato Mayor, fallos en la circunvalación de Baní y promesas incumplidas en El Seibo, San Cristóbal y Elías Piña.
Sobre el Hospital Musa, denunciaron que hay cables eléctricos expuestos y escombros en zonas que deberían estar operativas para los pacientes.
Megaproyectos con presupuesto inflado
La FP puso el dedo sobre la llaga respecto a los retrasos en obras emblemáticas como la presa de Monte Grande, el monorriel de Santiago y la extensión del Metro de Santo Domingo.
En cuanto al monorriel de Santiago, el informe destaca que el costo se disparó de 33,600 millones de pesos a más de 66,000 millones, sin que los santiagueros puedan usar el sistema todavía.
Inversión pública estancada
Finalmente, la oposición cuestionó la capacidad de crecimiento económico bajo los niveles actuales de inversión en infraestructura.
El informe subraya que la inversión estatal apenas ronda entre el 1.5 % y el 2 % del PIB.
Mariano Germán recordó que, según expertos internacionales, República Dominicana necesita elevar su inversión pública al 4 % o 5 % del PIB para realmente transformar la competitividad y la calidad de vida de los dominicanos.























