Tras el freno a las candidaturas independientes en el sistema electoral dominicano por decisión de los diputados, el Congreso ahora acelera los retos urgentes de la agenda: las reformas policial y laboral, dos cambios clave del plan de reformas que lidera el presidente Luis Abinader.
La prioridad número uno es la reforma laboral, un proyecto de ley que busca transformar el Código de Trabajo de 1992 y que sigue estancado tras un año de intensos debates en el Congreso Nacional.
La comisión legislativa estima que el dictamen final estaría listo luego de Semana Santa, para ser debatido en el pleno de la Cámara de Diputados, donde se jugará el futuro de esta propuesta.
Los legisladores tienen un plazo fatal de cuatro meses (hasta julio de este año) para lograr la aprobación definitiva; de lo contrario, el proyecto caducaría por vencerse los plazos legales que impone la Constitución.
Los diputados están en la recta final del análisis. Según el diputado Mélido Mercedes, se evalúan puntos críticos como las licencias laborales y las sanciones a empresas que tarden en pagar la cesantía.
Esta reforma laboral es el tema más candente en la agenda, ya que el proyecto circula en el Poder Legislativo desde octubre de 2024, cuando entró vía Senado.
La reforma policial
El otro pilar del Senado es la transformación de la Ley de la Policía Nacional, una pieza depositada en diciembre que integra el paquete de cambios de Abinader.
Para agilizar el proceso, el Senado activó una comisión especial dedicada exclusivamente a la reforma policial, encabezada por el senador Franklin Romero, del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
En su sesión reciente del martes, el equipo analizó el texto inicial y definió la hoja de ruta para su estudio y aprobación inmediata.
Reestructuración
La iniciativa propone una transformación profunda del cuerpo del orden, regulando el uso de la fuerza bajo principios de legalidad y proporcionalidad, según los artículos 148 al 161.
Incluye medidas para disolver protestas violentas, según el artículo 149, y la obligación de informar al Ministerio Público sobre cualquier incidente en operativos policiales.
Se plantea crear el Centro Nacional de Estándares Policiales para certificar agentes y fiscalizar su desempeño en las calles dominicanas.
La profesionalización será obligatoria para ascender; solo agentes formados bajo la carrera policial podrán ejercer, exigiendo educación continua y evaluaciones estrictas de cumplimiento.























