El pueblo dominicano aguarda hoy la sexta rendición de cuentas del presidente Luis Abinader ante la Asamblea Nacional. Un discurso cuyas expectativas están marcadas por una extensa lista de logros y episodios que han disparado la tensión política en el país. Qué dirá el mandatario y qué temas omitirá se revelará a partir de las 10:00 a.m., la hora clave de la cita institucional.
El jefe de Estado comparece en uno de los momentos más críticos de su gestión, enfrentando reclamos por obras inconclusas, los recientes apagones generales que dejaron al país a oscuras y el escándalo de presunta corrupción en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), que salpica a funcionarios de su círculo íntimo y la cúpula del PRM.
Mientras la población sufre constantes interrupciones eléctricas, el Gobierno apuesta a la modernización con el anuncio del puerto de intercambio digital de Google, un proyecto tecnológico sin precedentes en la región que promete miles de empleos y una inversión superior a los 500 millones de dólares.
La nueva Línea 2C del Metro de Santo Domingo, que conecta con Los Alcarrizos y fue inaugurada recientemente, se posiciona como uno de los grandes trofeos de Abinader tras lograr su reelección presidencial en las pasadas elecciones.
Promesas pendientes y obras a medias
El presidente llega al Congreso Nacional con una deuda social importante en infraestructura y obras viales que arrastra desde su campaña por la reelección.
En sus recientes alocuciones, el mandatario ha anunciado la terminación de proyectos que, luego de los actos de primer picazo, sufren retrasos por trabas administrativas y falta de presupuesto.
Aunque Los Alcarrizos ha sido prioridad con el Teleférico y el Metro, la circunvalación prometida en 2021 sigue estancada. A cinco años de su inicio, el avance de esta vía es lento pese a las múltiples promesas de entrega oficial.
Esta no es la única circunvalación pendiente que genera críticas. Las de San Francisco de Macorís y Moca también se encuentran en la lista de infraestructuras paralizadas o con ejecuciones mínimas.
En la región Este, las carreteras Hato Mayor–El Puerto y Hato Mayor–Sabana de la Mar figuran como proyectos estratégicos que no terminan de arrancar, a pesar de los constantes anuncios oficiales del Palacio Nacional.
En el Cibao, los ojos están puestos en los retrasos del Monorriel de Santiago, la obra emblemática de la gestión de Abinader, con una inversión que supera los 61,000 millones de pesos.

Iniciada en marzo de 2022, la obra tuvo su primera prueba dinámica con pasajeros hace meses. Aunque se reportó un avance del 53 % con miras a operar a inicios de 2025, el sistema de transporte ferroviario todavía no abre sus puertas al público de Santiago.
También siguen en lista de espera los acueductos de La Cuaba y San Antonio de Guerra, vitales para el suministro de agua potable en zonas que padecen una escasez histórica.
Asimismo, la nueva sede del Tribunal Constitucional sigue sin concluirse, representando un punto pendiente en la narrativa de fortalecimiento institucional del Poder Ejecutivo.
Fondos de Aerodom: anuncios sin ejecución plena
Al finalizar el 2024, el reporte de ejecución de los fondos de la renegociación con Aerodom sumaba 44,591.9 millones de pesos. Sin embargo, muchas de las obras prometidas con ese dinero están lejos de ser una realidad.
Proyectos clave anunciados para el Gran Santo Domingo no muestran avances significativos. Entre ellos destacan la solución vial de la avenida República de Colombia, el nuevo puente levadizo (en licitación), el puente paralelo Jacinto Peynado y el paso a desnivel de Sabana Perdida–La Victoria.

Los logros que exhibirá el mandatario
Pese a las críticas, Abinader presentará un balance de obras terminadas de gran impacto durante su segundo mandato.
Uno de los hitos es la circunvalación de Baní, obra fundamental para el desarrollo del Sur dominicano. Con 19.8 kilómetros y una inversión de 7,700 millones de pesos, esta vía promete agilizar el comercio con la frontera.
También resalta la carretera Hondo Valle–Juan Santiago–El Cercado, inaugurada en diciembre de 2025, facilitando la conexión territorial en comunidades rurales de la zona fronteriza.
En el sector comercial, el Gobierno finalizó los mercados de La Vega y de Higüey, modernizando los centros de acopio y dinamizando la economía de estas provincias.
En el área de justicia, destaca el nuevo Palacio de Justicia de Santo Domingo Este, inaugurado en octubre de 2025. Esta obra, clave para el sistema judicial, ya beneficia a una población de casi 3 millones de personas.
De los fondos de Aerodom, el Gobierno resalta el paso a desnivel de la Plaza de la Bandera y el ambicioso plan de asfaltado nacional de 350 millones de dólares que ha renovado calles en diversas provincias.
Inversión histórica en energía eléctrica
En el sector eléctrico, la capacidad instalada aumentó de 5,914.2 megavatios en 2024 a 7,530.2 megavatios en 2026, lo que representa un crecimiento del 27 %.
Esta expansión es el principal escudo del Gobierno para hablar de sostenibilidad energética, aunque el debate sigue encendido debido a los recientes apagones que afectan la calidad de vida de los dominicanos.
El balance de Luis Abinader mezcla realidades de infraestructura vial y comercial con una agenda de proyectos pendientes que determinarán el clima político de los dos años restantes de su gestión.

Más allá del cemento, Abinader resaltará pilares de su gestión: la reforma policial, la lucha frontal contra el narcotráfico, el récord en inversión extranjera y la transformación digital.
El nuevo puerto digital de Google posiciona a la República Dominicana como el hub tecnológico del Caribe, atrayendo inversiones que superan los 500 millones de dólares.
Sobre la reforma policial, el Gobierno destaca la profesionalización de la uniformada, mejores sueldos para los policías, nuevos destacamentos y una educación moderna para los agentes.
La formación de nuevos policías y la reestructuración de la institución buscan erradicar vicios históricos y fortalecer la seguridad ciudadana en los barrios.
En cuanto al combate a las drogas, las autoridades reportan incautaciones récord. Destacan las 9.5 toneladas de cocaína incautadas en el Puerto de Caucedo y los operativos en las costas de Baní.
Bajo esta gestión, el país se consolida como líder regional en el decomiso de sustancias ilícitas, golpeando directamente las estructuras del crimen organizado.























