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«No tengo miedo a la administración Trump» y «seguiré levantando la voz para construir la paz»: así respondía el papa León XIV hoy a las duras críticas del presidente de Estados Unidos, quien lo calificó de «débil» y cuestionó su postura en política exterior.
El pontífice realizó estas declaraciones exclusivas a bordo del avión papal durante el vuelo hacia Argelia, marcando el inicio de su tercer viaje internacional. Pese a su perfil reservado, el papa no rehuyó las preguntas directas de los periodistas sobre el tenso cruce de declaraciones.
«No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio, que es mi única misión. No somos políticos, no vemos la diplomacia desde su óptica, sino desde la construcción de la paz», afirmó el papa con firmeza.
Y agregó ante los casi 70 periodistas presentes: «No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado. Sigo manifestándome contra la guerra, promoviendo el diálogo y el multilateralismo. Demasiadas personas sufren y alguien debe alzar la voz».
También señaló: «Mis palabras no deben entenderse como un ataque personal. El mensaje del evangelio es claro: Bienaventurados los que construyen la paz».
«Esto es lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de asuntos internacionales con la misma perspectiva que él. Yo creo en la construcción de puentes y reconciliación», añadió.
León XIV reiteró su invitación a buscar vías diplomáticas para evitar conflictos armados en un momento crítico a nivel global.
«Creo que el presidente no está entendiendo el mensaje del evangelio», sentenció el pontífice, quien admitió sentir dolor por los ataques de Trump, pero confirmó que mantendrá su postura inamovible.
Incluso lanzó un dardo irónico al ser consultado sobre el post de Trump en Truth Social: «Ya es irónico el nombre del sitio web por no decir más…».
La tensión entre el papa y el presidente estadounidense, ambos de la misma nacionalidad, escala niveles sin precedentes tras las recientes críticas del pontífice a la política exterior de la Casa Blanca.
El conflicto se intensificó cuando León XIV denunció la amenaza de acabar con civilizaciones enteras en el marco de la guerra con Irán: sin citar nombres, el papa tachó tales amenazas de inaceptables y pidió a los fieles exigir paz a sus gobernantes.
En esta Semana Santa, el papa ha denunciado la «hora oscura» del mundo, lamentando la brutalidad de los conflictos armados y calificando de «blasfemos» a los líderes que buscan la victoria a través de la muerte.
León XIV afirmó además que «Dios no bendice ningún conflicto» y se distanció de quienes justifican la violencia bajo intereses políticos, mensaje que reiteró ante líderes religiosos en el Vaticano.
El papa, oriundo de Chicago, confirmó que no visitará Estados Unidos este año, a pesar de los actos por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia.
Su agenda internacional se centra en Argelia, Camerún, Angola, Guinea Ecuatorial y España. El 4 de julio, Día de la Independencia de EE. UU., León XIV lo pasará en la isla de Lampedusa, en un claro gesto a favor de los migrantes y la paz global.























