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Las fuerzas de Estados Unidos lograron un rescate épico tras salvar con vida al copiloto del caza derribado por Irán en una misión de alto riesgo. Washington evitó una crisis geopolítica mayor al impedir que el militar fuera capturado por el régimen persa, lo que habría otorgado una ventaja estratégica crítica a Teherán.
Según anunció Trump este domingo, tras una de las misiones de búsqueda y rescate más audaces de la historia, lograron recuperar al militar, quien presenta un estado de salud delicado pero estable.
Hemos rescatado al valiente coronel del F-15 de las profundidades de las montañas de Irán tras siete horas oculto en territorio hostil, detalló el mandatario en su red social, Truth Social, destacando la heroicidad del efectivo estadounidense.
El pasado viernes, Irán derribó un F-15 estadounidense, marcando un punto de inflexión desde el inicio del conflicto en Oriente Medio tras la ofensiva del pasado 28 de febrero.
Uno de los tripulantes fue rescatado inicialmente, pero el copiloto permaneció desaparecido, obligando a Trump a activar una operación de búsqueda y rescate en combate (CSAR) de máxima urgencia.
El presidente estadounidense confirmó que el salvamento ocurrió a plena luz del día, una táctica inusual que tomó por sorpresa a las fuerzas iraníes, aunque el Departamento de Guerra mantiene detalles bajo reserva.
Según fuentes del Gobierno al The Washington Post, el copiloto logró sobrevivir escondido en una grieta montañosa mientras esquivaba las patrullas iraníes que rastreaban la zona.
Pese a las lesiones sufridas, la cadena BBC reportó que el militar logró evadir la captura por sus propios medios antes de ser localizado por los equipos de rescate.
La tensión escaló cuando la televisión iraní ofreció recompensas por su captura, desatando una frenética carrera contrarreloj entre las tropas estadounidenses y las fuerzas locales.
Informes locales señalaron que, ante la presión mediática, el ejército iraní intentó coordinar la búsqueda evitando daños físicos al piloto, mientras las fuerzas especiales estadounidenses ejecutaban el plan de extracción.
El ejército iraní buscaba al militar con un contingente masivo que se acercaba peligrosamente a su posición, afirmó Trump sobre la gravedad del operativo.
La captura del militar habría sido un trofeo de guerra para Teherán, dándoles un poder de negociación sin precedentes frente a Washington en este crítico escenario internacional.
Las labores de rescate incluyeron enfrentamientos directos entre helicópteros estadounidenses e iraníes en pleno vuelo.
El Pentágono desplegó una flota de aviones C-130 y aeronaves de apoyo que volaron a baja cota para evadir radares, desafiando el fuego enemigo en una operación bajo extrema presión.
Irán, por su parte, reportó el derribo de cuatro aeronaves estadounidenses durante el intercambio de fuego, un dato que aún no ha sido confirmado oficialmente.
La CIA jugó un papel clave al filtrar información estratégica dentro de Irán, distrayendo a las fuerzas locales mientras ejecutaban el rescate real, según reveló un funcionario bajo anonimato al Post.
La inteligencia estadounidense fue determinante para localizar al piloto y coordinar la misión que finalmente fue autorizada por la Casa Blanca.
Videos de restos de aeronaves carbonizadas sugieren que Estados Unidos habría destruido su propio equipo técnico para evitar que tecnología sensible cayera en manos iraníes.
Este éxito táctico mantiene a Washington con ventaja mientras se acerca la fecha límite del ultimátum de Trump hacia Irán sobre el control del estratégico estrecho de Ormuz.























