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Los cuatro astronautas de la misión Artemis II que hicieron historia al orbitar la Luna regresan hoy a la Tierra en una maniobra de alto riesgo. La cápsula Orión se prepara para un reingreso crítico a una velocidad 45 veces superior a la de un avión comercial, enfrentando temperaturas extremas similares a las del Sol.
El amerizaje está programado para las 20:07 hora del este de EE.UU. (00:07 GMT del sábado) en el océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, California.
A bordo de la cápsula Orión, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen vivirán un momento de tensión máxima: su peso se multiplicará por cuatro mientras el escudo térmico protege la nave durante el peligroso descenso de la misión Artemis II.
Tras el impecable despegue del pasado 1 de abril desde Florida, la NASA se concentra ahora en los 13 minutos más críticos del vuelo: la entrada en la atmósfera terrestre que definirá el éxito de esta histórica expedición lunar.
El ingeniero español de la NASA, Carlos García-Galán, experto en el programa Moon Base, advirtió que estas maniobras de reentrada son los puntos de mayor riesgo para los tripulantes.
El experto detalló que esta fase es fundamental para validar la resistencia del escudo térmico ante temperaturas extremas causadas por la fricción atmosférica, un reto técnico sin precedentes para la actual carrera espacial.
Esta misión de diez días ha marcado un hito, convirtiéndose en el primer vuelo tripulado en alcanzar la órbita lunar desde 1972, logrando una trayectoria de retorno libre altamente eficiente.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha confesado estar pendiente de los sistemas de protección térmica, asegurando que su prioridad absoluta es el regreso seguro de los cuatro astronautas con sus familias.
Rick Henfling, director de Vuelo, admitió que el equipo técnico ha estado perfeccionando los protocolos de reentrada desde que se asignó la misión, conscientes de que el éxito depende de un regreso impecable.
Las fases clave antes del amerizaje
La cápsula Orión realizará una separación del módulo de servicio 42 minutos antes de tocar el agua, utilizando propulsores para ajustar su orientación a 120 kilómetros de altura.
Convertida en una bola de fuego, la nave entrará a la atmósfera a 40.200 kilómetros por hora, experimentando una desaceleración extrema antes de desplegar un complejo sistema de 11 paracaídas.
La supervivencia de la tripulación depende del escudo térmico, diseñado para soportar hasta 2.760 grados centígrados, reduciendo la velocidad de la cápsula hasta un descenso suave de 32 kilómetros por hora.
Tras completar un viaje de cientos de miles de kilómetros, Orión será rescatada por las fuerzas armadas estadounidenses en una operación coordinada que durará entre 30 y 45 minutos.
Lili Villarreal, directora de Recuperación de Artemis, confirmó que buzos especializados evaluarán la seguridad de la cápsula antes de extraer a los astronautas para su traslado inmediato a la enfermería del barco y, posteriormente, a Houston para los chequeos finales. EFE























