Savannah Guthrie regresó este lunes al set de “Today” de NBC, manteniendo una compostura admirable tras más de dos meses alejada de las cámaras debido a la trágica desaparición de su madre. “Aquí vamos, estén listos o no”, expresó Guthrie al iniciar el programa. “Comencemos con la actualidad”.
Tras los titulares iniciales, la presentadora agradeció el apoyo: “Nos alegra mucho que hayan empezado la semana con nosotros y es bueno estar de vuelta en casa”. Su compañero, Craig Melvin, le respondió: “Es un honor tenerte de regreso”.
La presentadora saludó con calidez a Al Roker, visiblemente emocionada por el reencuentro con su equipo de trabajo durante los primeros minutos de la transmisión.
El momento más conmovedor ocurrió antes de la última media hora, al encontrarse con sus fans en el Rockefeller Center. Con lágrimas en los ojos, Guthrie agradeció el apoyo al ver a un seguidor con un cartel de “Bienvenida a casa, Savannah”, apoyándose en su colega Jenna Bush Hager.
Guthrie confiesa que vivir en la incertidumbre es el mayor desafío que ha enfrentado.
Siendo un rostro icónico de la TV desde 2012, Guthrie admitió que su vida cambió drásticamente desde que las autoridades confirmaron el secuestro de su madre, Nancy Guthrie, en Arizona.
A pesar de la intensa movilización de agentes federales, locales y cientos de voluntarios, no existe rastro de la mujer de 84 años desde que fue reportada como desaparecida el pasado 1 de febrero.
Aunque el programa “Today” ha dado seguimiento al caso, el lunes se mantuvo una línea editorial de normalidad, evitando mencionar la tragedia durante la primera hora, en un esfuerzo por retomar su dinámica habitual junto a invitados como Gabe Gutierrez y el analista Steve Warren.
Hoda Kotb, quien lideró el espacio durante la ausencia de Guthrie, no estuvo presente en el estudio durante esta emisión de retorno.
La competencia por el rating matutino está más intensa que nunca. El programa “Today” ha logrado superar a “Good Morning America” de ABC en las preferencias del público recientemente.
Durante el primer trimestre, “Today” promedió 3,1 millones de televidentes, un crecimiento del 9%, impulsado tanto por la cobertura de eventos como el Super Bowl y los Juegos Olímpicos de Invierno como por el interés constante en la figura de Guthrie.
Datos de Nielsen sitúan a «Good Morning America» con 2,93 millones de espectadores, mientras que «CBS Mornings» sufrió una baja significativa del 17%.
En un emotivo mensaje de Pascua, Guthrie confesó haber sentido “momentos de profunda decepción con Dios y abandono total”, subrayando la importancia de reconocer el dolor y la pérdida en la vida diaria.
Al confirmar su retorno, Savannah admitió sus dudas sobre si estaba preparada para volver a la pantalla.
“Es difícil porque es un lugar lleno de alegría”, comentó hace una semana. “No puedo fingir ser alguien que no soy, pero este equipo es mi familia y necesitaba regresar”.
La presentadora enfatizó que no buscaba forzar una actitud alegre si el momento no lo ameritaba.
La madre de Guthrie era una presencia querida que solía visitar el set del programa con frecuencia.
Su regreso fue motivo de especulaciones constantes en los medios estadounidenses.
“Quiero sonreír y que sea sincero”, afirmó a Hoda Kotb. “Estar aquí es una alegría, y si algún día no lo siento así, seré honesta con la audiencia”.
Nancy Guthrie era muy cercana a los televidentes, habiendo participado incluso en segmentos de cocina junto a su hija, con quien compartía su profundo amor por su natal Arizona.
La familia mantiene activa una recompensa de un millón de dólares por información veraz sobre el paradero de Nancy.
Las autoridades mantienen la hipótesis de un secuestro, tras hallarse rastros de sangre y videos del FBI mostrando a un sospechoso enmascarado cerca de la residencia en Tucson. A pesar de los esfuerzos, las pistas han disminuido en las últimas semanas.
Tanto el FBI como la oficina del Sheriff del Condado de Pima han declarado que actualmente no hay novedades en la investigación, la cual fue declarada de máxima prioridad.
Guthrie reveló que, al inicio, recibieron varios mensajes de rescate, algunos de los cuales la familia intentó negociar al creer que eran reales.
Savannah ha reflexionado sobre si su fama pudo motivar el crimen, una posibilidad que describe como devastadora y difícil de procesar.























