El próximo 8 de noviembre, el legendario dúo argentino Pimpinela regresa a República Dominicana para presentarse en el icónico Teatro Nacional, en Santo Domingo. Con más de cuatro décadas de exitosa trayectoria, estos talentosos hermanos siguen cautivando al público con su estilo inconfundible.
Su repertorio abarca géneros como balada, flamenco, rock y ranchera, y a lo largo de su carrera han recibido numerosos premios nacionales e internacionales. Verlos nuevamente en escena despierta una profunda nostalgia en RD: el tiempo ha pasado, y aunque ya no lucen tan jóvenes como en sus inicios, conservan la misma pasión y elegancia que siempre los ha caracterizado.
La edad, al final, no es más que un número cuando el talento y el carisma se mantienen intactos. Entre sus éxitos más recordados están “Por qué no puedo ser feliz”, “Vete y no vuelvas más”, “Olvídame y pega la vuelta” y “Vivir sin ti no puedo”, canciones que han marcado a generaciones. Su regreso coincide con la temporada navideña, una época en la que el público dominicano disfruta de espectáculos llenos de música y emociones, ideales para celebrar el espíritu de las fiestas de fin de año.
EDUARDO FORTUNA
Eduardo Fortuna es un experimentado locutor con vasta cultura musical. Tiene su programa de radio en la emisora 101.9 FM, Bossa, jazz y Algo Más, un excelente espacio de buena música a la una de la tarde.
El jazz es la música de los grandes maestros, y disfrutar de estas selecciones, comentadas con la discreción y elegancia de Fortuna, es todo un encanto. Además, Eduardo participa en el grupo de la Vieja Ola, Los Sobrevivientes, que se presentan en distintos eventos y lugares de diversión.
el tablón
La Zona Monumental de Santiago sigue siendo un área encantadora para pasear, aunque en los últimos días resulta un tanto caótica por la construcción del Monorriel. Aun así, continúa siendo muy interesante por sus variados restaurantes. El Tablón es uno de ellos: un lugar hermoso, con excelente ambiente, y una comida exquisita y variada. Darío Núñez, uno de los propietarios —a quien conozco desde hace muchos años—, es una persona discreta y amable. Casi siempre está presente en el restaurante, que es muy frecuentado por el público de clase media alta. Las veces que voy, suelo hacerlo acompañada de un empresario amigo, su familia y sus amistades. Natalio Abreu asiste todos los fines de semana; personalmente, no podría ir tantas veces al mismo lugar. Es bueno compartir, pero con moderación.
Sarah Candelario Sued
Sarah Candelario Sued es una dama encantadora, a quien conozco de toda la vida. Responsable, trabajadora y disciplinada. Vi recientemente un interesante reportaje sobre ella en la reconocida revista Ritmo, del Listín Diario, donde se destacaba su empresa de catering y eventos.
Hace unos días quise encargarle unos pasteles y me informaron que ya no está en Santiago, pues se trasladó a Bávaro, donde instaló su nuevo negocio. ¡Qué pena! Hará falta en nuestra ciudad. Espero que a esta amiga le vaya de maravilla en esa zona, pues es una joven luchadora, seria, humilde y muy simpática.
Su empresa, Benny Catering & Events, es un ejemplo de esfuerzo y calidad. Recuerdo a Sarah en las navidades: mientras muchos celebraban, ella preparaba la comida para que otros disfrutaran.
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Mientras la lluvia caía sobre Santiago por efecto de la tormenta Melissa, se celebraba una fastuosa boda por todo lo alto, con las maravillosas canciones de la célebre Maridalia Hernández.
El escenario fueron los Jardines Cabrera Vidal, donde los ahora esposos Ana Perla y Alfredo Said unieron sus vidas. Las flores adornaban cada rincón en una decoración encantadora, con costosas carpas para proteger la celebración del clima.
El oficio religioso tuvo lugar el sábado 25 de octubre, a las tres de la tarde, en la Catedral Metropolitana Santiago Apóstol.
La novia es hija del conocido neumólogo doctor José Benjamín Hernández Pandelo y de Erna Marianne de Hernández. La madre del novio es Lissette Josefina Martínez Llaverías. Asistieron numerosas personalidades de la sociedad santiaguense, especialmente autoridades locales, ya que el padre de la contrayente pertenece al partido de gobierno.























