A solo una semana de que los motores vuelvan a encenderse en el Gran Premio de Australia, el Principado de Mónaco fue escenario de un bombazo que trasciende el mundo de las carreras. El piloto estrella de Ferrari, Charles Leclerc, se casó este sábado 28 de febrero con la influencer y experta en Historia del Arte, Alexandra Saint Mleux, en una boda que mezcló el lujo privado con el prestigio histórico de la escudería del Cavallino Rampante. El evento, realizado de forma íntima con sus allegados, marca un nuevo nivel para el monegasco, quien a sus 28 años busca estabilidad total para enfrentar los retos de la Fórmula 1 en 2026.
Tras dar el sí en la ceremonia civil —con planes de una futura fiesta religiosa—, la pareja subió una foto que rompió el internet, luciendo como figuras de una película clásica. Los recién casados recorrieron Mónaco en un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957, un maquinón de colección valorado en la millonada de 30 millones de euros. Este vehículo no fue solo un transporte, sino un tributo directo a la marca italiana donde Leclerc ya cumple ocho temporadas, confirmando que su relación con Maranello es de por vida.
El romance entre Leclerc y Saint Mleux ha sido tendencia en redes desde que se dejaron ver en la Semana de la Moda de París en 2023. A diferencia de otras figuras, Alexandra, de 22 años, proyecta una imagen de estilo intelectual y perfil reservado. Políglota y radicada en París, la joven es viral por su contenido cultural donde menciona a filósofos como Slavoj Žižek y Gilles Deleuze, algo que Leclerc define como un plus en su vida. Según el piloto, su esposa lo ha motivado a conocer más sobre el arte y la inspiración, dándole un enfoque que va más allá de la velocidad y las pistas.
En esta familia también brilla Leo Leclerc Saint Mleux, el perro de la pareja que es la sensación en las redes y figura fija en las transmisiones de la Fórmula 1. La presencia de la mascota en yates y hasta en los tenis del piloto muestra el lado más humano y relajado que la pareja mantiene a pesar de la presión mediática de ser el rostro principal de Ferrari.
Para los fanáticos del deporte, esta unión es clave porque la temporada 2026 viene con cambios fuertes en potencia y aerodinámica. Ferrari llega con todo tras unas pruebas en Bahréin que mostraron el gran potencial del nuevo SF-26. En este panorama, la estabilidad de Leclerc es vista en Maranello como la pieza clave para romper la mala racha sin títulos mundiales desde 2007. El piloto apodado como “El Predestinado” busca ahora unir su éxito personal con la gloria en la pista, en un año donde la competencia será fuego puro.























