El estelar pelotero de Grandes Ligas, Juan Soto, mostró sus dotes de humildad al compartir una dosis de su experiencia en su camino hacia el estrellato en la MLB, reconociendo el sacrificio del mismo para poder alcanzar el éxito.
No obstante, enfatizó que el esfuerzo y la dedicación nunca son en vano, ya que siempre se extraen experiencias valiosas.
El mejor pagado de la industria del béisbol mundial hizo un llamado a los jóvenes dominicanos para que mantengan confianza absoluta en sí mismos, rechazando cualquier intento de ser subestimados o de que otros dicten su camino. “El compromiso es dar el cien por ciento es su responsabilidad personal”.
“Trabajen fuerte y no dejen que nadie lo subestime, ni le digan lo que tiene que hacer y que no tengan que hacer, siempre confíen en ustedes y den el cien por ciento de ustedes”, fue el consejo de Soto a un grupo de prospectos de Brasil, quienes se encontraban en el país.
Soto señala que el béisbol profesional, y el éxito en general, conlleva un alto costo de sacrificio que los fanáticos rara vez perciben.

Mientras que los aficionados celebran cada batazo y hazaña lograda, Soto destacó que detrás de cada jugada exitosa y cada campeonato hay un proceso riguroso, así como renuncias de muchas cosas personales.
“Todo el mundo lo ve desde afuera. Cuando tú das un jonrón, te robas una base, haces una jugada pero nadie ve lo que hay detrás. Detrás de ese campeonato, hay muchas cosas que hay que hacer para uno llegar a esa meta”, enfatizó Soto.
Al ser cuestionado sobre los elementos claves de su carrera, Soto declaró que la disciplina es el número uno. Subrayó que este principio no es exclusivo del béisbol, sino una cualidad esencial para alcanzar cualquier objetivo en la vida.
La disciplina actúa como el motor que permite mantener el rumbo a pesar de las dificultades, esto ligado ligada al esfuerzo y los sacrificios necesarios.
Enfocarse en la MetaSoto instó a los jóvenes a definir claramente su meta y a mantener una concentración inquebrantable en ella. Advirtió que el entorno social a menudo presionará para que lleven una vida «normal», lo que puede desviar la atención de su vocación profesional.
La clave, según el pelotero, es tomar decisiones conscientes y graduales para priorizar el desarrollo profesional.
Finalmente, Soto destacó el aspecto humano que se desarrolla en este ambiente, aseguró que a pesar de los sacrificios, las relaciones creadas en el camino, así como los compañeros de equipo y de academia se convierten en una familia, y que este apoyo mutuo, combinado con el trabajo duro, es lo que hace que el viaje, aunque difícil, sea gratificante.























