MIAMI.— El estelar Juan Soto tuvo una temporada histórica de 30-30 y casi una de 40-40 —culminando con 43 vuelacercas, 38 estafas de base y un OPS de .921— en su impactante primer año con los Mets. Y aún así, la escuadra que eligió en la agencia libre no alcanzó la postemporada.
Pero Soto aún no se arrepiente públicamente del megacontrato de 765 millones de dólares que firmó y que lo trajo a Queens por 15 años.
Elogió el tremendo talento de la franquicia de los Mets, y el dueño del equipo, Steve Cohen, le reveló que sueña con ganar de dos a cuatro títulos de Serie Mundial en la próxima década.

Tras un desplome épico en el que la mejor novena del béisbol hasta mediados de junio terminó 38-55 en los últimos tres meses y medio, Soto afirmó que aún cree ciegamente en la organización.
«Cien por ciento», sentenció Soto tras la dolorosa derrota de 4-0 del domingo ante los Marlins en el LoanDepot Park, donde se fue de 3-0 con un boletazo. «Una temporada no va a determinar lo que tenemos aquí. Todavía tenemos todo lo esencial para llegar hasta el final».
Un optimista puede anticipar un año estelar para la cantera de los Mets, de donde se graduaron prometedores lanzadores abridores como Nolan McLean, Brandon Sproat y Jonah Tong, junto con un lineup ofensivo potente que lidera Soto y Francisco Lindor y vislumbra una recuperación exprés.
Un realista puede plantear preguntas serias sobre la organización tras un descalabro monumental que ocurrió como escribió Hemingway: Gradualmente, luego de repente.
Todo arrancó con la lesión de Kodai Senga y siguió con los golpes de Griffin Canning y Tylor Megill. Frankie Montas regresó de una lesión sin brillar y luego volvió a lesionarse. Sean Manaea volvió de su lesión sin mostrar su nivel de 2024.
“Se lesionaron”, declaró Soto sobre los abridores, y ahí fue donde identificó el gran problema. “Estuvieron impresionantes al principio de la temporada. Empezaron a lesionarse, y ahí fue cuando todo comenzó a ir mal”.
La primera campaña de Soto con los Mets fue memorable. Pero también será recordada como un enorme chasco.
“Cada vez que no clasificas a los playoffs o ganas el título, es un fracaso rotundo”, afirmó Soto. “Así lo interpretaremos y así es como arreglaremos las cosas en la pretemporada”.
Un apunte
Encendido
Soto cerró la campaña a todo tren con 43 vuelacercas, un récord personal, 105 remolcadas, 120 anotadas, 152 hits y rozando un 40-40, con 38 bases robadas. Su average final fue de .263.
Por: Mark W. SánchezNew York Post























