PORT ST. LUCIE, Florida — Es totalmente posible que Juan Soto, a sus 27 años, ya tenga los números suficientes para ser un Inmortal de Cooperstown. Sin embargo, hay hitos que el fenómeno dominicano aún no ha alcanzado, siendo el principal de ellos el premio MVP.
Sobre el papel, Soto se perfila como el tipo de tolete cuya coronación como MVP parece inevitable. En ocho campañas en Grandes Ligas, el orgullo de Baní ha terminado en el Top 10 de la votación al Jugador Más Valioso en seis ocasiones. Pero ahora que compite en la Liga Nacional, Soto enfrenta un obstáculo gigante y persistente: Shohei Ohtani.
La mejor posición de Soto en la carrera por el MVP fue en el 2021, cuando quedó segundo detrás de Bryce Harper en la Nacional, mientras que Ohtani se llevó el galardón en la Americana. Desde que el astro japonés se mudó a la Liga Nacional hace dos años, ha ganado el MVP en ambas zafras. La Fiera terminó tercero en cada una de esas temporadas, demostrando su consistencia en ambos circuitos.
Ahora, él y Ohtani están bajo contrato garantizado en la Liga Nacional hasta el 2033. Si Soto quiere sumar un MVP a su vitrina pronto, tendrá que descifrar cómo superar al fenómeno bidimensional de los Dodgers, quien se perfila como una amenaza anual para el premio.
«También voy a estar en la tómbola todos los años», sentenció Soto sobre esa rivalidad. “Entonces, más le vale que siga dando lo mejor, porque voy tras su corona”.
Lo que ha hecho que Ohtani sea tan difícil de vencer en la lucha por el MVP es su condición de jugador de dos vías. Incluso cuando Soto u otros bombarderos tengan mejores números ofensivos, los aportes de Ohtani como pitcher han sido su carta de triunfo. Esa es la razón por la que ostenta cuatro placas de MVP, tres de ellas tras lanzar al menos 14 juegos. Este año, Ohtani planea tirar una temporada completa con los Dodgers mientras castiga la bola como bateador designado.
Aunque Soto no lanza, ha tenido múltiples campañas siendo el mejor bateador del negocio. También ha demostrado su capacidad para evolucionar; el año pasado, priorizó la agresividad en las almohadillas y terminó liderando la Liga Nacional en estafas.
«Siento que todos intentamos superar lo hecho anteriormente», afirmó Soto, sobre sus áreas de mejora. “Definitivamente, quiero ser más peligroso corriendo las bases y más seguro en el outfield. Incluso con el madero, busco seguir evolucionando. Gracias a Dios, he puesto números de respeto las últimas dos temporadas, imponiendo récords personales. Solo quiero seguir por esa línea y ser mejor año tras año”.
Al ser cuestionado sobre qué mejorar ofensivamente tras conectar 43 jonrones, sumar 38 estafas, liderar la liga en boletos y OBP, y registrar un OPS de .921, Soto fue claro: «Siento que en todos los aspectos. Todos conocen mi disciplina con las bases por bolas, pero busco seguir mostrando poder y quizás subir un poco el promedio de bateo. Para ser uno de los más grandes de la historia, tienes que poner números de leyenda. Eso es lo que buscamos cada temporada”.
Para alcanzar ese nivel élite, Soto sabe que debe mantener estadísticas similares a las de su compatriota Albert Pujols en su apogeo, o como Alex Rodríguez y Barry Bonds. El dominicano también mencionó a su excompañero Aaron Judge y, por supuesto, a Ohtani como referentes de ese molde.
“Es una bestia. Es muy bueno», admitió Soto sobre el japonés. “Tengo que ganarle. No será nada fácil, pero encontraré la vuelta para superarlo”.
Aunque no han compartido mucho fuera del terreno desde su debut en 2018, Soto respeta profundamente al nipón. Pero vencer a Ohtani no es su única meta; el MVP es el honor individual más grande y el dominicano quiere ser el primer criollo en ganarlo desde que El Rey Alberto lo lograra en 2009.
«Desde el plano individual, a cualquier pelotero le encantaría ganar un MVP», confesó Soto. «Sería algo histórico, no solo para mí, sino para toda la República Dominicana. Sería un orgullo inmenso llevar otro MVP a nuestra tierra dominicana».























